SOMETHING WICKED THIS WAY COMES...

9 de diciembre de 2013

Momentos musicales (Disco 2) + anuncio

(Dark entra corriendo, con un periódico en la mano).
DH: ¡Extra, extra! ¡El blog sigue vivo! ¡Extra, extra!

M: (Entra tras ella y la mira como si fuera peligrosa.) Sí, bueno... El pulso es débil. Pero ahí está.

DH: ¡Está vivo! ¡¡Vivo, te digo!! (Suenan truenos por detrás. Un rayo cae en un lado del escenario.)

M: Sí, sí que lo está. Gracias a vosotros, nueceros, que seguís aquí pese a nuestras desapariciones misteriosas. Bueno, en realidad el único misterio es por qué seguís siendo tan fieles cuando somos un desastre manifiesto.

DH: No somos nosotras... Es el tiempo. Eso que no tenemos. Porque la vida de la estudiante universitaria es muy dura, con todas esos trabajos y exámenes y juergas sin fin.

M: Y el problema de las reseñas dialogadas es que precisan eso. Diálogo. Así que para poder actualizar tienen que pasar tres cosas: 
1) Que estemos las dos conectadas.
2) Que no tengamos que hacer trabajos, exámenes, o vender nuestra alma a un atractivo demonio para que nos ayude a superar este año.
3) Que los planetas estén alineados. 
Y dejadme deciros que últimamente es bastante complicado reunir esas condiciones. Eso sí, lo intentamos. Vamos escribiendo las reseñas a trompicones. Yo creo que para las Navidades tendremos alguna terminada. Las del año que viene.

DH: Nooo, no hay que ser tan pesimistas. En Navidad haremos una entrada.... No me mires así, ya solo he dicho una. Al fin y al cabo, entre cachito de turrón y cachito de polvorón, algo podremos hacer.

M: Sí, en esta época del año hay que ser optimistas.Ya nos deprimiremos en enero, cuando suban la luz, el gas y las ganas de matar a alguien.

DH: Y los buenos deseos. No te olvides de ellos. Los haremos el día uno y nunca los cumpliremos. Cuando prometimos que actualizaríamos más... (Se hace un silencio incómodo.) ¡Pero estamos intentando ser más emprendedoras! Y para mostrar nuestra buena voluntad, hemos decidido participar en un concurso!

M: Un año más vamos a presentarnos al concurso que organiza Libros y literatura. No creemos que vayamos a ganar este año, pero lo mismo cae algo en el sorteo... No nos miréis así. Solo somos unas pobres estudiantes sin recursos que miran con ojos golosos el libro de Martin.


DH: Demasiada sinceridad. Podrías haber dicho que nos gusta estar en el panorama de reseñas literarias para ayudar a la humanidad con nuestros comentarios y opiniones... o algo.

M: Sí, claro. Lo que ella ha dicho... Como iba diciendo, nos vamos a presentar con la reseña de El Hobbit. No es una maravilla pero es nuestra y la queremos, ¿a que sí, mi tesoro?

DH: Sssssí... Digo, que tampoco teníamos muchas donde elegir en 2013, y nos gustan los enanos. Y Gandalf, por muy troll que sea. Así que si no la habéis leído... ¡Aún estáis a tiempo! (Sonrisa de anunciante de teletienda.) 

M: Y dicho esto, os dejamos con nuestros Momentos Musicales patrocinados por... mi gata, que está durmiendo la mona con medio cuerpo sobre mi teclado. Hemos elegido canciones que nos levantan el ánimo, que hacen que tengamos ganas de... ser productivas. A ver si se nos pega algo.
Una de las canciones que tienen ese efecto en mi es "500 Miles" de The Proclaimers. Así que cuando encontré este vídeo, protagonizado por el cast y el equipo de Doctor Who y dirigidos por David Tennant... Bueno... Llevo desde que lo vi por primera vez como si se me hubiera ido la mano con las anfetaminas. Con eso os lo digo todo. No os preocupéis, no hay spoilers.


DH: Bueno, en mi caso es "Happily ever after", de He is we. Me parece un vídeo divertido, porque a todos nos gusta ver cómo a alguien le dan con el corcho de una botella de champán en un ojo... ... ...¿Nadie más? ¿Sólo a mí? Sois unos aburridos, chicos, de verdad. De todas formas, la canción tiene mucho buen rollo, y a nadie le amarga una historia de amor de comedia romántica resumida en un vídeo de tres minutos... Vale, soy una ñoña, pero a quien me lo diga, le azuzo a Morrigan.


M: Y por último, la Bonus track, elegida por ambas... Redoble de tambores, por favor... "Christmas is all around" de Billy Mack.


DH: Porque se acercan las Navidades y porque pretendemos interiorizar que cada vez que escuchéis esta canción os acordéis de nosotras. Solo necesitamos un par de años más para conseguir nuestro objetivo. De ahí al dominio del mundo... un paso, queridos nueceros. (Mira la hora.) ¡Y hasta aquí por hoy! ¡Os queremos! ¡No os olvidéis de nosotras! (Agita un pañuelo en señal de despedida.) Y no nos tengáis en cuenta esta entrada mu-rápida para contaros que seguimos vivas.







P.D. 
M: ¿Ves? Solo necesitaba un poco de música para motivarme. Ahora siento que podría comerme el mundo. Supongo que tendré que conformarme con unas galletas.
DH: Mejor las galletas. El mundo podría provocarte una indigestión.
P.D.2. Y hablando de comer cosas... Casi nos comemos la postdata.

24 de noviembre de 2013

Series, series everywhere - Doctor Who - The Day Of The Doctor

T R A I L E R


O P I N I Ó N   P E R S O N A L

Es la primera vez que me siento a escribir una review sin saber qué demonios voy a decir. Es que estoy confusa. Estoy tan confusa que me hiero a mí misma.

The Day Of The Doctor me ha gustado tanto que no creo que haya en el Diccionario de la RAE ningún verbo adecuado para contener mi grado de admiración. Me ha maravillado, y me ha hecho sentirme orgullosa de ser Whovian. Y al mismo tiempo me ha dejado devastada. Sí, me ha hecho sentir terriblemente triste. ¿Por qué? Bueno, la explicación más sencilla y directa es: soy idiota. Pero supongo que preferís que justifique mi respuesta. 

El problema de tener una imaginación hiperactiva, es que luego la realidad difícilmente supera tus expectativas. Yo había imaginado muchas cosas. Algunas palidecen en comparación con lo que ha sido este capítulo. Pero otras… Otras son deseos frustrados. Deseos que sé que compartía con muchos otros Whovians que habrán sentido ese leve deje de decepción al ver lo que han hecho con algunos personajes… No digo nada, y lo digo todo.

Así que, aunque me ha encantado este capítulo especial, hay una pequeña sombra que empaña lo que de otra forma hubiera sido un capítulo perfecto. Y esa sombra, tiene forma de lobo. 

AVISO: A partir que aquí hay spoilers. Si seguís leyendo y os reviento el capítulo no me hago responsable. 


Cuando me enteré de que Billie y David iban a estar en el capítulo del 50 aniversario, me emocioné muchísimo con la perspectiva de volver a ver a Ten y a Rose Tyler juntos de nuevo. Me emocioné demasiado, porque no había contado con la posibilidad de que ver a Billie de nuevo, no significaba necesariamente volver a ver a Rose. Porque no es Rose. Es solo The Moment. Y eso, queridos nueceros, me ha roto el corazón. Porque si hay algo peor que no ver a Ten y a Rose juntos, es que verlos en la misma habitación y que él no pueda verla. Verlos en la misma habitación y que ella no sea ella. Y no tendría por qué ser tan terrible, si no fuera porque probablemente esta fuera la última oportunidad para verles así de nuevo. Siento que ya no hay más. Moffat ha cogido mis esperanzas y se ha cagado en ellas. Eso ha sido muy poco delicado. Lo reformularé: a veces es muy fácil odiar a Moffat.

Pero al mismo tiempo, hay que quererle. Hay que quererle porque Rose y Ten son muy Russell T. Davies. Y a lo mejor toquetear esa pareja demasiado hubiera podido empañar nuestro recuerdo. Todos tenemos muchas ideas sobre lo que están haciendo Ten y Rose en ese universo paralelo y como ya he dicho antes, es muy difícil hacer justicia a las fantasías de los fans. Además, hay que pensar que de todos los companions que el Doctor ha tenido, The Moment ha elegido la forma de Rose. De mi querida y adorada Rose. Eso en sí ya es todo un homenaje. La decisión más importante que el Doctor ha tomado en su vida, tiene la forma de Rose Tyler. Ella es el Momento, y yo me emociono solo de pensar en ello. 

Ahí lo tenéis. Confusión en estado puro. Es lo que siempre me pasa con Doctor Who. Nunca puedo estar segura de si odio o amo un capítulo (salvo el de los dinosaurios en la nave… Por mucho que salga el Sr. Weasley, ese capítulo lo eliminaría de mi memoria con gusto.) 

Una de las cosas que me encantó, fue la aparición de los daleks, con su "Exterminate!" Música celestial para mis oídos frikis. Es que un 50 aniversario sin ellos, hubiera sido inconcebible, que diría Vizzini. 

Sobre lo de cambiar el destino de Gallifrey… Eso es un arma de doble filo. Le da un objetivo al próximo Doctor, pero mal llevado, puede convertirse en una gran decepción.

John  Hurt ha estado enorme, como ya esperaba. Al oír su voz en off, por un momento me acordé del dragón de Merlin. A mi cerebro le gusta añadir carga dramática extra a todas las situaciones. 

Sobre Tennant… Como todos sabréis a estas alturas, para mi Ten es EL Doctor. Cuando pienso en la serie, él es el que viene a mi mente. Mi primera vez fue con Eccleston, pero Tennant es el amor de mi vida. Y sé que eso será así por los siglos de los siglos, no importa cuando doctores vengan tras él. Así que al verle otra vez con su traje, sus converse, su pelo, su destornillador sónico… Volver a ver a MI Doctor. Me emocioné como una gilipollas. Eso sí, no me gustó ver como se casaba con Elizabeth I. Esa no era la boda que quería ver. Ten es de Rose y punto en boca, hombre ya. Me han hecho odiar a la reina virgen… Espero que estén contentos. (Da una patada en el suelo, enfurruñada.) Dejando a un lado mi recién adquirido respeto por la fidelidad entre personajes, lo que más me ha gustado es sentir que nada ha cambiado. Tennant sigue siendo el Doctor. Está tan cómodo en el papel, que da gusto verle hasta hablando con conejos. 

Ver a Matt y David juntos ha sido increíble. Comparando destornilladores sónicos, haciendo ruiditos de aprobación e incluso peleándose. The man who regrets, and the man who forgets. Pero verlos con John Hurt... ha sido ÉPICO. Las pesadillas del Consejo de Time Lords, es el material de mis sueños… El Doctor Hurt me inspira muchísima ternura. Deberían darle una temporada, al menos. 
Y hablando de cosas épicas. Ese momento en el que se meten en el cuadro de Gallifrey y se cargan a un dalek… fue genial. Pero ver a todos los Doctores trabajando juntos… Me dejó sin palabras y con la carne de gallina. La aparición de Tom Baker estuvo bien, una muy buena forma de unir pasado y presente, pero me dejó bastante fría. Hubiera preferido ver a Eccleston. En cuanto al momento Capaldi... Esa mirada podría hacer huir con las alas entre las piernas a un Wheeping Angel.

Para finalizar este sentido análisis sin sentido, os diré que he llorado como una gilipollas con este capítulo. Hay gente mucha gente en twitter que no cree que este episodio sea para llorar. Así que voy a explicar el porqué de mis lágrimas. 

Este episodio olía a despedida. Ver a Tennant irse en su TARDIS con su “I don’t want to go”, sabiendo que tal vez sea la última vez que lo veamos como Doctor fue devastador. Pero ver al final del capítulo a Matt uniéndose a los Doctores del pasado… Si eso no es una despedida, que baje Eru y lo vea.  Solo de pensar en el episodio de Navidad, me duele el estómago. Luego están todos esos momentos diseñados para hacernos sufrir, como ver a Ten pasar por delante de Rose sin verla y querer zarandearle y decirle: ¡Está ahí! ¡AHÍ!, incluso sabiendo que no es… (carraspea) Perdón. Y por último, está ese personaje que probablemente haya pasado desapercibido para todos: Osgood. La chica de la bufanda del Doctor. La chica que le llama dos veces, suplicando por su ayuda. Por eso me gusta tanto esta serie. Porque yo también quisiera un Doctor que viniera a ayudarme cuando las cosas se ponen difíciles. Que me llevara lejos, a otro mundo, a otra época, haciéndome olvidar un poco mis problemas. Eso es lo que pasa con las buenas historias, ya sean libros, series o videojuegos. Que hacen que nos evadamos de la realidad, que olvidemos lo que nos rodea por un momento. Y por eso adoro al Doctor. Y por eso me emociono con él. Porque incluso en el peor de los momentos, consigue llevarme muy lejos.

M I S  C I T A S  F A V O R I T A S

“Stuck between a girl and a box. The story of your life, eh, Doctor?”

“The man who regrets… and the man who forgets.” 

“The moment is coming. The Moment is me, you have to decide.”

“I don’t want to go”





P.D. Me he puesto insoportablemente sensiblera. Prometo que no volverá a repetirse.... hasta el capítulo navideño.

26 de octubre de 2013

Booktrollers - Portadas de novelas (volumen III)

(El escenario está vacío. Un hombre llega corriendo, haciendo aspavientos y sujetándose el turbante morado. La túnica lo persigue al avanzar. Los fans de Harry Potter presentes lo reconocen: es el profesor Quirrell.)

Q: ¡Trolls! ¡Trolls en las mazmorras! (Coge aire, en el silencio que se hace en el teatro.) Ya lo he dicho. (Cae redondo al suelo.)

DH: (Entra, por un lateral) Espera, ¿nos ha llamado feas?

M: Quiero creer que lo que nos ha llamado es desagradables, o va a necesitar ese turbante para detener hemorragias.

DH: (Lo aparta un poco con el pie, para esconderlo bajo el telón, y se vuelve hacia los nueceros.) ¡Hola, personillas al otro lado de la pantalla! ¡Hemos vuelto! ¡Sí, lo sabemos, sorprendentemente pronto!

M: Si por lo que sea la publicación de esta entrada se ha retrasado digamos… dos meses, ignorad el último comentario. (Ejem, ejem.) Yo lo digo por si acaso. Teniendo en cuenta nuestro historial, todo es posible.

DH: Mujer de poca fe... Si ya venimos con una entrada ligera a propósito, para que no nos dé pereza escribirla... ¡Las booktrollers han vuelto!

M: Y como siempre, vienen cargadas de portadas llenas de abdominales, desnudos estratégicos y mal gusto. 

DH: Creo que los diseñadores, en una conspiración con las editoriales, pretenden sexualizar al público. ¡Hay que ver lo que nos llegan a poner, en un intento de vender o de cautivarnos, con más o menos éxito! Y si no que se lo digan a nuestra primera portada de la entrada... la cual, lo creáis o no, es un manual de informática.

M: Un tema que apasiona al señor de la portada. Solo hay que ver su cara de éxtasis para darse cuenta. Aunque lo mismo es turbación. Como su compañera de ilustración se ha olvidado la camiseta en casa, está intentando ser un caballero. Alguien debería decirle a esa chica que la copa B le queda pequeña…

DH: A mí me preocupa más entender qué tiene que ver la ropa de cuero y el casco de motorista, en una especie de galaxia paralela sadomasoquista para culturistas que levantan piedras, con cómo manejar un Atari y no morir en el intento.

M: Acabo de darme cuenta de que el suelo está hecho de teclas… No me culpéis, es que no era capaz de apartar la mirada de su entrepierna y su extraño calzoncillo de elefante… Y no, no me refiero al tamaño de la tela. Ni de nada. En este blog no se habla de tamaños. A menos que estemos reseñando un novela romántica. Como no es el caso, el tamaño no importa… Ya estoy metida de lleno en el berenjenal, creo que ya puedes dejar de sonreír y ayudarme a salir.

DH: Volviendo al mundo distópico de la portada, y además de las teclas, nos fijamos en que en el fondo de la imagen se ven focos tipo Hollywood... Porque es obvio que después de leer el libro, o nos quedaremos ciegos por su portada y tendremos que ir hacia la luz, o acabaremos siendo estrellas de la informática. A poder ser, con mejor gusto para vestir.

M: Yo creo que esos focos son señales para que los extraterrestes vengan a recoger a estos dos. Merecen que los expulsen del planeta por horteras. 

DH: Pues a mí me gustaría saber cuántos ejemplares se vendieron de esto... Y cuántos no fueron forrados el día siguiente para evitar el mal trago de tener a dos exhibicionistas de los 80 a la vista. Sea como sea, quizá el contenido tenga sentido y nos enseñe un montón. Recordad que no debéis juzgar un libro por su portada... ese es nuestro trabajo.

M: Sí, pero juro que no lo hacemos por maldad… Es que somos unas superficiales.

DH: Mejor cambiemos de portada, antes de que todos te den la razón. Nuestra siguiente obra de arte del día intenta ser un llamamiento a que leamos Frankenstein.

M: Y… ¿quién dices que es esa de la portada?

DH: Eh... Creo que "esa", como tú dices, es en realidad un "ese”.

M: ¿Victor? ¿Estás ahí dentro? ¿Puedes oírme? ¿Por qué vas así vestido? ¿Has conseguido un papel como extra en Juego de Tronos?

DH: Lo de científico no daba para mucho, así que ha tenido que pluriemplearse. Es lo que hay. Y además, por lo que se ve, en su tiempo libre hace cosplay de los Simpsons. En esta imagen, de hecho, aún no se ha sacado el maquillaje y por eso aparece tan amarillo. Es eso o está terriblemente enfermo.

M: En esta portada también tenemos un problema con las proporciones... (Sigue la mirada de los nueceros.) No me refería a eso, cochinos. Hablo de la minimontaña que hay tras él.

DH: Tú no lo entiendes, es una metáfora de que ha llegado a la cima. Pero ha llegado a la cima solo. Sin amigos, y es un lugar frío, de ahí la nieve. En realidad es la portada más significativa que hemos tenido por aquí... o lo sería, de no ser por la mancha amarilla que le han puesto como fondo con el Paint.

M: Es que es además es de un amarillo triste. De esos que incitan al odio.

DH: A mí me incita a la pena. Espero que la editorial que haya encargado semejante atrocidad, sea cual sea, haya quebrado hace mucho. Le haría un favor al mundo.

M: Pasemos a la próxima portada. The Pleasure Master de Nina Bangs... Bueno, con ese apellido, estaba destinada a escribir novelas eróticas.

DH: Bang es una palabra curiosa. Quiero decir, las pistolas hacen bang, bang, en los comics... ¿Se supone que hay un especie de sentido oculto...?

M: Una de sus acepciones es tirarse... y no a la piscina precisamente. Más bien a alguien. O a algo. No estoy aquí para juzgar a nadie.

DH: Como el de la portada, suponemos, que se encuentra en una situación comprometida con una damisela que no parece sentir su honra muy comprometida.

M: Alguien está demasiado a gusto en su condición de esclava. Sin embargo, lo que más me llama la atención de esta portada es la forma en la que se las han ingeniado para insinuar sin llegar a enseñar. Esa manera de colocar la sábana estratégicamente... Sigue siendo de mal gusto, pero podría ser mucho peor. Bendita sea la ropa de cama post-coito.

DH: Es... interesante. No el post-coito, sino la ropa de cama. Siempre me he preguntado cómo lo hacen para tapar esos sitios con tanta estrategia. A mí, por la mañana, las sábanas, o me cubren o no me cubren. No hay zonas que sí y zonas que no. En las portadas de los libros es casi como si en vez de telas enteras fueran trozos, la verdad: una tira para el pecho, un triángulo con bordados en hilo de oro para las partes bajas...

M: ¿Quieres decir los pies?

DH: Un poco más hacia arriba. Los tobillos. Ya sabes que estaba mal visto enseñarlos durante algunas épocas. Ah, hermosas partes pudendas...

M: Entiendo... ¿Y qué les pasa a todos con las cortinas rojas de terciopelo? ¿Tienen propiedades afrodisíacas o algo así? ¿Es la menta gatuna de las Mary Sues?

DH: ¿Quién dice que la protagonista sea una Mary Sue? Para tu información, es una peluquera que viaja en el tiempo gracias a un juguete misterioso que encuentra en una tienda el día antes de Navidad.

M: ¿En serio?

DH: Palabrita de Girlscout. Y por si te parece poco ridículo, se presenta como Kathy, princesa del Pelo. Claro que él se autodenomina el Maestro del Placer, así que no sé qué es peor. Y eso, solo en el primer capítulo.

M: La cosa derrocha glamour por los cuatro costados...

DH: Sin duda. De ahí la portada tan glamourosa y sutil y la tipografía del título, que no pega ni con cola sobre esa imagen. Pero quiénes somos nosotras para decir nada...

M: Sí, mejor guardemos el veneno para la próxima portada. La de Dragon Actually de G.A. Aiken.

DH: Creo que quieres decir Love Actually. Aunque no sabía que había libro de la película.

M: No, no. Dragon Actually... Debería pegarte por atreverte a relacionar las dos cosas.

DH: Entonces supongo que no querrás que cante la canción de Love Actually... ¿No cuela si le cambio la letra para que encaje con una novela romántica?

M: Iba a negarme tajantemente, pero ahora tengo curiosidad...

DH: (Da dos palmadas y el escenario se queda a oscuras, excepto por un foco que deja caer la luz sobre ella. Saca un micrófono del bolsillo y se pone un chaleco de lentejuelas doradas y un bombín.) He estado esperando tanto tiempo por mi minuto de fama... (Empuja a Morrigan a un lado, para tener la atención del público para ella sola.) Tú me haces los coros, ¿vale?

M: (Le hace un gesto obsceno con el dedo desde el suelo.)

DH: (La ignora cuando la música empieza a sonar.)

I feel him in my fingers, 
I feel him in my toes, 
macho's all around me,
so smile and let him come...

M: (Se parte.) Así que let him come... Ya veo. Una expresión muy adecuada teniendo en cuenta el tema de la novela.

DH: (Corta la música, las luces se encienden y decide recobrar la compostura... sin lentejuelas.) Debe de ser una historia muy caliente, no me cabe duda... Digo, porque él es un dragón. El fuego y esas cosas... No hay más que verlo, el chico parece que tiene mucho calor. Tanto, que le sudan los abdominales y le brillan.

M: Su torso es raro... Como muy corto, ¿no? Teniendo en cuenta que es lo único que les interesa del pobre chico, ya que ni siquiera enseñan su cara, podrían habérselo currado un poco más.

DH: Bueno, al menos han tenido la decencia de dejarle los pantalones puestos. Y no poner unas manos femeninas sobándole el abdomen. Es todo un detalle, después de a lo que nos tienen acostumbradas. También podrían haberle puesto un fondo de paisaje decente, y no una versión cutre de Mordor.

M: Es que se gastaron todo el presupuesto en aceite para embadurnar al protagonista. Mira como brilla... Si llegan a poner un paisaje soleado, nos deja ciegos.

DH: Así que es inflamable... Quizá eso mismo le preguntó la protagonista...
(Delirio literario aquí.)
-¿Eres inflamable?
Él sonrió, por supuesto, y la miró por encima de las gafas de sol, con su sonrisa de dentista de Hollywood brillando como el sol del verano, removiendo las pasiones más íntimas de todas las fangirls que están leyendo esto... 
-Dragón, de hecho.
(Fin del delirio literario.)
Y así se le ocurrió a la autora el título. Yo no ardo en deseos de leerlo, la verdad. Por mí, o le ponen falda de highlander o nada.

M: Encuentro un poco perturbador que creas que el hecho de ponerle una falda mejora o arregla el conjunto.

DH: No una falda. Una falda a cuadros. No entiendes el encanto escocés. Gracias al cielo me tienes a mí para ayudar en tu educación. Mira esto. ¿Comprendes ahora o sigue sin convencerte?

M: Yo... Esto... Creo que he perdido el hilo de mis propios pensamientos... Sigamos con los abdominales.... digo... el booktrollers.

DH: En realidad creo que será mejor dejarlo aquí, porque me da que hemos perdido la atención de una gran porción de nuestras lectoras y de algunos de los lectores. Así que, ¿qué portada os ha gustado menos? ¿Cuál os ha gustado más? ¿Os compraríais un libro con Tennant en kilt en la portada?

M: ¡SÍIIIIIII! Digo... Nos vemos en la próxima actualización.




P.D.
DH: Ha llegado una carta de nuestro abogado. Dice que pueden demandarnos por decir cosas feas en horario infantil, así que será mejor que nos guardemos los dobles sentidos sexuales la próxima vez. 
M: Está bien... Intentaré que nadie la meta. La pata, digo.

27 de septiembre de 2013

La Última Princesa - Galaxy Craze

(Se abre el telón y aparecen Morrigan y Dark Heart disfrazadas de princesas, con tiara e imputación incluidas. Sus vestidos están sucios y rasgados, como si acabaran de sobrevivir al apocalipsis zombi o al primer día de rebajas en El Corte Inglés.)

M: ¡Hola, queridos nueceros!

DH: No, no estamos disfrazadas para Halloween, que aún es muy pronto. Pero os traemos una reseña que quizá sí que da miedo.

M: La reseña no, pero el libro parece una película de terror de las malas. No porque intente dar miedo, si no porque está lleno de tópicos y giros argumentales tan esperados que hasta Sandro Rey los ve venir.

DH: Pero os estaréis preguntando: "¿de qué libro estáis hablando? ¿Tan malo es?" O quizá no. El título de la entrada es una pista importante... ¡Ficha técnica, ilumínanos! 

La Última Princesa
Tomo Único
The Last Princess | Galaxy Craze
Alfaguara | AE: 2010 |
ISBN: 9788420400259 
| 343 págs.

Corre el año 2090 y el planeta está totalmente devastado. Los recursos naturales escasean, la población está muy inquieta y las complejas intrigas políticas tratan de acabar con la familia real. "Felices para siempre" es ya una expresión del pasado para la princesa Eliza. Ha llegado el momento de arriesgarlo todo si no quiere convertirse en...
LA ÚLTIMA PRINCESA.

O P I N I Ó N   P E R S O N A L

M: Lo primero que me viene a la cabeza cuando pienso en este libro es que es increíble. Literalmente. No hay quien se lo crea. Hay partes tan surrealistas que ni siquiera Xena podría justificar con un: “Lo hizo un mago.” Pero no adelantemos acontecimientos. Empecemos por nuestra sinopsis nuecera…

DH: Érase una vez, Inglaterra. Pero no la que conocemos ahora, sino dentro de muchos años, en un mundo post-apocalíptico. Hasta ahí todo iría bien, si no fuera porque los tsunamis, los terremotos y el cambio climático habrían dejado a las Islas Británicas a la altura de Atlantis, si lo que se plantease fuera cierto: bajo el agua, quiero decir.

M: Sí, el Big Ben estaría canturreando "Bajo el mar" con Ariel y Sebastian si se produjesen tantos tsunamis como la autora del libro afirma… Pero no. Porque se ha debido poner manguitos, o ha saltado las olas  y, milagrosamente no ha quedado sumergida… En esa Inglaterra, vive nuestra protagonista.

DH: Eliza con z es una princesa. Sí, por eso vamos vestidas así, no es simplemente que nos gusten los vestidos bonitos. Ella y su familia son el objetivo de un nuevo revolucionario que intenta derrocar a la realeza, aunque nuestra heroína consigue escapar del atentado, porque si no, probablemente, el libro hubiera durado solo 50 páginas.

M: Y nosotras no somos tan afortunadas… Así que, decidida a no ser la última princesa, se va a salvar a sus hermanos y, para ello, con una sutileza propia de Mortadelo y Filemón, se infiltra en las líneas enemigas.

DH: Y hasta aquí nuestra sinopsis, no vaya a ser que nos emocionemos y os contemos las cosas que podéis adivinar vosotros solos porque, otra cosa no pero el libro, predecible, es un rato. Vayamos con los personajes.

M: Empecemos por la protagonista. Eliza es… es… una Mary Sue. Ya está. Ya lo he dicho. Ya sabéis que es nuestra seña de identidad. Yo me dedico a llamar Mary Sue a todas las protagonistas femeninas y Dark a vaciar los armarios literarios… Pero como en el fondo sabemos que venís por eso, ahí lo tenéis. Es la definición de una Mary Sue, de los pies a la cabeza…  

DH: Ignorad lo que ha dicho sobre los armarios literarios. No es cierto. También lo hago en mi día a día. Tengo dos vecinos que harían buena pareja juntos... Pero no viene al caso. Al caso, en cambio, sí que vienen las características que nos hacen pensar que podemos encajar a Eliza dentro del cajón de las Mary Sues. En primer lugar, es princesa. Una princesa que lo pierde todo, para que así sintamos simpatía por ella y nos dé penita. No funciona. Bien: niña huérfana que ha sobrevivido a la matanza. Pero hay más. También cumple con lo de que los animales la adoran. En este caso, los caballos. En cuanto al plano romántico...

M: El amor a primera vista está ahí. Al menos la autora ha tenido la amabilidad de ahorrarnos a los 369 pretendientes de rigor que toda Mary Sue debe tener. Se lo agradecemos mucho. Otro caso curioso es su sentido de la orientación. Esta joven princesita sale de Londres y mirando las estrellas es capaz de llegar a Escocia. No solo a Escocia. A su casa de Escocia. Tiene mérito. Yo si intentara ir al norte siguiendo las estrellas acabaría en Kenia, buscando a los pingüinos y muy preocupada por el cambio climático.

DH: Otra cosa que nos ha llamado la atención sobre ella es su árbol genealógico. Aunque este comentario podríamos meterlo en cómo tratar de hacer creíble una novela y fallar en el intento. Porque sí, se habla de dos antepasadas de Eliza. Pero solo de Diana y de Kate. Como si no hubiera habido más princesas tras ellas. O como si a la autora no le apeteciese ponerse a pensar sobre ello. Desde aquí, queremos decirle que no se preocupe. No es que el mundo que nos plantea sea muy creíble, de todas formas. Pero me desvío del tema. ¿Hay algún personaje más del que valga la pena hablar?

M: ¿Del que valga la pena hablar, o que tenga relevancia en la historia? Son dos conceptos diferentes.

DH: De los dos, a poder ser. Como esta chica mala que es una animadora de instituto americano traducida a neonazi en un campamento. ¿Cómo decías que se llamaba...?

M: Yo la llamaba animadora neonazi psicópata. Pero creo que su nombre era… ¿Portia? A esa chica deberían examinarle la cabeza… El gusano de La novia cadáver dice que podría hacerlo… Vale, el asunto de las referencias se me está yendo de las manos. 

DH: Sí, déjalo ya. Nos estás mareando. Pero hablando de malos, por cierto, una no puede dejar de mencionar a Hollister: el nuevo Hitler. Bueno, quizá no tanto. ¿Rasputín, quizá?

M: A mí me parece un quiero y no puedo. Si el mundo de los malos malosos fuera el patio del colegio, a Hollister siempre le robarían el bocadillo. 

DH: Todo el libro es un quiero y no puedo, no intentemos engañarnos. Es el mundo distópico más flojo que he visitado en mucho tiempo. Pero no lo digo yo: las pruebas hablan por sí solas.

M: Sí, pasemos al mundo… Iba a hablar de Wesley, pero lo único destacable es que su nombre se parece sospechosamente al gran amor de la princesa de otra historia… Así que finjamos que no existe. 

DH: Este mundo es un mundo... cambiante. Sí, cambiante: cambia constantemente a merced del humor de la autora. Porque no hay electricidad, pero las radios funcionan, no sé si por gracia divina o porque la corriente va y viene según sople el viento...

M: Sí, pero también te digo que es lo único cambiante. Se supone que lo de los 17 días de desastres naturales ocurre en unos… sesenta años. Curiosamente, desde el 2013 hasta el 2070 no cambia gran cosa. En estoy últimos diez años hemos avanzado muchísimo a nivel tecnológico, sin embargo, setenta años después seguimos igual. Se ve que nos pilló una época de vagancia… Pasa hasta en las mejores familias.

DH: En esos mismos 17 días, todos los presos se escapan de las cárceles y empiezan a vagar por Inglaterra a su libre albedrío. Porque claro, en la cárcel, donde no les llovía encima ni quedaban guardias tras el motín estaban muy mal... Sin embargo, ni siquiera importa eso. No. Lo que importa es que los delincuentes son tan sumamente pérfidos y antinaturales que, a falta de comida, empiezan a devorar humanos. Porque casualmente, en el país, todos los que han sido juzgados son caníbales sin escrúpulos.

M: Es lo que tiene la cárcel. Hace que cualquier cosa parezca comestible. If you know what I…

DH: Sí, creo que todos lo hemos pillado.

M: De todas formas, entiendo que todos se hayan vuelto antropófagos. Si total la sociedad ya tiene hasta a los que roban una gallina por caníbales sádicos, ¿por qué no hacerse uno? Si van a juzgar, que lo hagan con motivos... Es broma, niños. No comáis personas… En la historia, ¡los caballos siguen vivos!

DH: Caballos y más animales, porque la familia real tiene mascotas... Supongo que las guardan para momentos de vacas flacas... No, ahora en serio: en este blog estamos en contra de la crueldad animal.

M: Precisamente las únicas partes en que no me dejaron indiferente fueron aquellas en las que la autora se dedicaba a matar animalitos inocentes cual psicópata en prácticas…

DH: En cuanto al tema del libro... no me ha quedado claro. ¿Sé una Mary Sue perseverante y luchadora y conservarás tu trono? ¿Una apología de la monarquía?

M: Ni idea. Tampoco creo que sea necesario buscar alegorías o grandes interpretaciones… Está hecho para entretener y, en cierto modo, lo consigue. Leer, se lee rápido. Aunque solo sea por saber con qué nueva acción surrealista nos va a deleitar. 

DH: Bueno, hay mucha acción. Todo se sucede rápido, sin descanso, y eso ayuda a que no pienses en lo que estás leyendo. Además, la idea de la novela, en sí, no es mala. Pero quizá los mundos distópicos no sean la "cup of tea" de Galaxy Craze. (Le da un codazo a Morrigan). ¿Lo pillas? Cup of tea... porque es inglesa...

M: Sí… Claro… El caso es, que hay partes de la historia que prometen, que tienen potencial. Ya hemos hablado antes de los presos come-personas. La idea es interesante porque revela el grado de desesperación que debe sufrir la población. El problema es, además de lo de que todos sean presos, que no tienen ninguna relevancia en la historia, se los menciona como si fueran terroríficos y peligrosos, y luego se quedan en nada, reducidos a media página de lucimiento personal de la protagonista y su jamelgo…

DH: Vaya, que la autora tiene potencial e ideas, pero no sabe aprovecharlas. Ese es el principal problema de la historia: no se ha sabido llevar, y aunque podría haber sido un muy buen libro, se queda en otra novela juvenil que podemos desterrar a alguna estantería oscura. Yo guardo el libro abajo del todo de la mía, porque sé que no voy a agacharme a cogerlo...

M: Otro caso curioso es el de la gasolina. Hay muy poca y, en general, se reserva para los coches… A menos que haya que quemar edificios o incendiar fosos. Para eso siempre hay. 

DH: Es todo muy surrealista... por no hablar del final. Pero no os haré spoilers y dejaré que seáis vosotros los que descubráis lo que el libro guarda. Por nuestra parte, bien podría haber guardado un cubito de hielo, porque nos ha dejado bastante frías.

M: Como témpanos de hielo… Así que, si nos disculpáis, nos vamos a buscar unos high… unas mantas.

V E R E D I C T O

3/10

Si os gustan las distopías… leed otra cosa.




P.D.
DH: Si yo fuera Eliza, habría buscado la forma más fácil de acabar con todos mis problemas: Hogwarts tiene que estar en alguna parte, ¿no?
M: Sí. Podría hacerse amiga de otras Mary Sues allí presentes. Hermanas secretas de Harry, princesas elfas, ya sabes... Con un par de esas, ya reconquistaba Inglaterra.

8 de septiembre de 2013

La lista blanca (Página 2) - Escritores a los que nos gustaría conocer

(Se abre el telón. El escenario se ha convertido en una galería improvisada. Colgados de la pared hay siete cuadros. Morrigan y Darkheart entran por un lateral, con calma, admirando las obras de arte.)

DH: Ah, mira. La galería nueceril... Nada que envidiar a la National Gallery de Londres.

M: Sí, y esta vez me enorgullece decir que no hemos robado los cuadros. Son todos falsos. Incluso los marcos. Están hechos con plástico de calidad estándar.

DH: La calidad más barata del mercado. Pero son muy realistas, ¿eh? Casi parece que se vayan a salir del lienzo y ponerse a hablar entre ellos... Mira, Byron está mirando a Shakespeare. Le está poniendo ojitos, estoy segura de que saltan chispas.

M: Parece más bien una mirada de curiosidad. Y todos sabemos que a Byron no le gustaba quedarse con la duda… Voy a callarme antes de decir alguna barbaridad. Pero no es preocupéis, ya llegarán.

DH: Hoy os traemos una lista. De escritores, como imaginaréis, porque no hemos puesto las imágenes en plan aleatorio. Os presentamos a los siete escritores con los que querríamos tomar el té. O un helado. O nueces. Espero que ninguno sea alérgico…

M: En primer lugar, William Shakespeare. Puede que no sea el colmo de la originalidad, pero sabe cómo contar una historia, eso hay que reconocérselo.

DH: Yo no tomaría el té con él precisamente por sus historias. ¡Quiero la verdad sobre su sexualidad! 

M: Tras haber leído sus sonetos, yo voto por bisexual. Y me parece genial porque, lo cierto es, que a mí con quien se acostara no podría importarme menos… Lo que quiero hacer es pegarle un puñetazo en un ojo por haber escrito The Tempest. Y luego darle las gracias por Hamlet… ¿Qué pasa? Me gusta admirar violentamente…

DH: Ya... Bueno, ser un escritor en esa época seguro que no era fácil. Apuesto a que estaba acostumbrado a los puñetazos. Y a disfrazarse de mujer en alguna obra.

M: En realidad, lo que realmente quisiera es ver cómo funcionaba el teatro en aquella época. El té que se lo tome Elisabeth I si quiere… Imagináoslo… Asistir a los estrenos de las grandes obras renacentistas… Captar el verdadero sentido de la ambigüedad teatral de Shakespeare viendo a actores, interpretando personajes femeninos disfrazados de hombres… Lanzarle el sujetador corsé al actor que hace de Hamlet… ¿He dicho eso último en voz alta?

DH: Me temo que sí…

M: Bueno, ya venían de casa sabiendo que estoy como una cabra.

DH: Pues no sé, yo simplemente iría por la comida. El lugar del encuentro sería el Globe Theatre. No sé si allí servirían muchos aperitivos... pero seguro que podemos hacer un picnic. Con mis contactos, podríamos disfrazarnos de hombres y subir al escenario.

M: Mujeres haciéndose pasar por hombres que interpretan a mujeres disfrazadas de hombres… Tanta ambigüedad me está dando dolor de cabeza. Pasemos al siguiente.

DH: Lord Byron... El poeta romántico por excelencia. Conquistador de mujeres, hombres, o todo lo que tenga patas... El símbolo de una era...

M: Maravillosa con la que me encanta fantasear. Adoro a los románticos, tan expresivos, e imaginativos, y
melancólicos, y extravagantes y… y… (Suspira.) Vale, no tenían una vida demasiado saludable… Las enfermedades venéreas circulaban entre ellos más que el vino, pero artísticamente era todo tan… apasionado.

DH: Apasionado es una palabra que define a este hombre. Y conocía a mucha gente. Me gustaría hablar con él de los últimos cotilleos del siglo y que me presentase a sus amigos: el matrimonio Shelley sería una buena opción, para empezar.

M: Y Keats, para seguir…

DH: A ser posible, antes de que muriese. Sería algo desagradable, sino...

M: Ese comentario ha sido muy desafortunado… Estás hiriendo los sentimientos de los zombis que nos leen. (Señala al público. En la primera fila, un zombi agita el puño.

DH: ...Me disculpo ante la comunidad zombi, mil perdones.

M: En cuanto al lugar de encuentro, yo voto por la Villa Diodati en una noche de tormenta, con sus colegas escritores… Contando historias de miedo… Puede que acudiendo al nacimiento de Frankenstein.

DH: Pues a mí me gustaría que fuera en el Mediterráneo, con un clima más benigno, quizá en un barco, surcando el mar. Todo muy romántico, en los muchos sentidos de la palabra.

M: El lugar es lo de menos. Me conformo con la compañía.

DH: Pasamos a uno de mis preferidos: Lewis Carroll. Conocido por crear a Alicia, al Sombrerero y a la Reina de Corazones... La gente normalmente se olvida que era matemático, filósofo y fotógrafo, además de poeta, novelista, ensayista y dramaturgo. ¿Os quedan dudas de por qué querría conocerlo?

M: En este caso, yo iría más como mera acompañante. Me sentaría en una esquina sin hacer ruido y dejaría hablar a Dark. No es que no me guste Alicia en el país de las maravillas. Me gusta, pero no me apasiona. Así que le voy a dejar la parte de la fantasía a ella.

DH: ¡Pero si puedes cotillear! Carroll conoció a muchos de los artistas de la época, incluyendo a los maravillosos Rossetti. Y, por supuesto, le preguntaría sobre su historia con Alice Liddle... El lugar, probablemente, sería una barca, navegando por el río que cruza Oxford...

M: Por qué cotillear, cuando se puede invitar... Si Rossetti se parece a Aidan Turner, está más que invitado.

DH: De pronto Carroll te interesa, ¿no...?

M: Bueno... Dante lo hace.

DH: Hora de cambiar de escritor. Y algo me dice que este te interesa bastante: Tolkien.

M: A estas alturas no sé si debería explicar el por qué. Creo que he declarado mi amor incondicional por él a lo largo y ancho de internet innumerables veces. Sin embargo, lo repetiré una vez más. Para mí, Tolkien es EL creador de mundos. Su imaginación y su minuciosidad hacen que le admire hasta el infinito y más allá.

DH: Seguro que muchos de vosotros compartís este amor, pero es que Morrigan está incluso pensando en hacer peregrinaje a su tumba, para que os hagáis una idea.

M: ¿Tienes algo en contra del turismo funerario-literario?

DH: En absoluto. Si su fantasma vagara por el cementerio sería todavía mejor, pero no he oído nada así. Por cierto, me gustaría preguntarle por la relación entre Legolas y Gimli, por raro que suene.

M: Hoy te veo muy decidida a sacar a todo el mundo del armario…

DH: No, se llama interés por los trapos sucios. Además, es lo que todo el fandom quiere saber. Son las respuestas que todos necesitamos.

M: Entonces le preguntaremos también por Sam y Frodo. Y de paso podríamos convencerle para que le prohíba a su hijo Christopher tocar sus escritos… Bueno, eso sería cruel. Nos ha dado grandes cosas… Y otras no tan grandes…. Y otras terribles… Lo pensaremos por el camino. 

DH: De acuerdo. ¿Y dónde sería la reunión? En su amado Oxford, imagino...

M: Sí. Concretamente en el pub The Eagle and Child, donde se reunía con otros escritores como, por ejemplo, C.S. Lewis. Ya nos imagino tomando cerveza y hablando de literatura, tras haberle confiscado la pipa para evitar morir ahogadas por el humo… O de aburrimiento, por culpa de uno de sus monólogos sobre los tipos de hierba para pipa que conoce (si no va a hablar de los de la Cuaderna del Sur, no estoy interesada.) 

DH: Bueno, si me lo permites, yo prefiero algo más épico que cerveza... Hidromiel, por ejemplo.

M: Por supuesto, pide lo que quieras. Paga John. Si, ya podemos llamarle John. Hay confianza.

DH: Bien, pasemos de John a otro escritor que te gustará incluso más. De hecho, creo que voy a dejar que empieces a lanzar corazoncitos y no me voy a meter mucho. Porque nuestro próximo invitado al té sería Andrzej Sapkowski.

M: Lo bueno de este escritor, es que lo del té podría pasar perfectamente, porque está vivo. Puede que tuviéramos que hacer uso del cloroformo, pero teniendo en cuenta nuestro historial como miembros de la Liga del Mal, ¿qué es un secuestro más?

DH: Para nosotros, a lo mejor, nada. Ahora bien, no creo que a la Interpol le haga gracia...

M: No te preocupes, ya tengo preparada nuestra defensa. Empieza con un sentido: “Señoría, si amar es delito me declaro culpable.” Pero nos desviamos del tema. Andrzej Sapkowski es el señor que escribió la saga de Geralt de Rivia, algo por lo que le estaré eternamente agradecida.  Tenéis que leerla. Sí, es una orden. Coged los libros y leed, malditos. (Saca una fusta, pero Dark se la quita.) Y si podéis, hacedlo antes de jugar a The Witcher. U os comeréis spoilers. Y lloraréis. 

DH: Y mejor nunca veáis la serie. Es bastante mala. O, al menos, eso es lo que dice mi cerebro cada vez que trato de acordarme de ella. De todas formas, también se duerme cuando pienso en el tercer libro de la saga, así que quizá Morrigan no esté muy de acuerdo...

M: Voy a llamar a Grey para que te castigue por esa falacia… Vale, el tercer libro no es precisamente mi favorito. Pero el resto es genial. En cuanto al lugar de la reunión, lo cierto que yo con conocerle sería feliz. Como si es de pie, en medio de la calle y con una tormenta del demonio. Un rato con Sapkowski bien merece una pulmonía.

DH: Mejor cambiemos de autor, antes de que empieces a fangirlear en medio del escenario y te dejes (más) en evidencia. Volvemos a los autores ingleses que aún están vivos y seleccionamos al grandísimo y genialísimo... Redobles, por favor... ¡Terry Pratchett!

M: (Se pone la chaqueta con un mohín de disgusto ocultando su camiseta de “I love Sapkowski.) A este lo hemos elegido porque nos encantan su sentido del humor y su gran imaginación. De hecho, creo que la mayoría de mis citas favoritas son suyas…

DH: A mí me encanta la Muerte. Es la pera en almíbar, la verdad. Cuando me llegue la hora, si viene ella a recogerme, creo que hasta me reiría.

M: ¿La pera en almíbar? Yo es que soy más de melocotones… Pero sí, entiendo lo que quieres decir. Lo que pasa es que no somos magas. Solo a los magos los recoge ella en persona. Tendremos que engañar a la Muerte…

DH: No, claro... (Intenta ocultar las chispas de magia de sus dedos) No somos magas... ¡Pero a lo que vamos! Me encantaría preguntarle sobre el trasfondo de su obra, porque, lo creáis o no, tampoco nadie critica como él. Si fuera unos cincuenta años más joven... Ay, le pediría que fuera mi amante intelectual.

M: Iba a decir algo muy bestia. Algo tan bestia que en lugar de palabras iban a salir pitidos. Con eso te lo digo todo. Así que voy a pasar al lugar. Supongo que Mundodisco no es una opción, ¿no?

DH: ¡Claro que lo es! ¡De hecho, propongo una de las típicas tabernas Ankh-Morpork a las que cualquier turista del Mundodisco querría ir! O tal vez en la Universidad Invisible, con Rincewind de camarero... Hay tantas opciones...

M: Decidido pues. Pasemos ahora a la última, pero no por ello menos importante. J.K. Rowling.  Su presencia en esta lista era indispensable. Yo leí el primer libro de Harry Potter con 11 años y el último con 19. Así que se puede decir que crecí con el personaje. Íbamos haciéndonos mayores juntos. Así que esta saga siempre tendrá un lugar en mi corazoncito lleno de maldad y, junto a ella, su escritora. 

DH: Lo mismo en mi caso. Es, sin duda, una de las pocas escritoras que puede decir orgullosamente que ha inspirado a una generación entera. Que nos ha hecho disfrutar con la lectura y, en algunos casos, incluso ha consolidado nuestra fidelidad a ella. ¿Quién no querría conocerla? Preguntarle sobre todos los personajes y las circunstancias de sus nacimientos, sobre la creación de su mundo y las metáforas ocultas... Puede que incluso secuestrarla y amenazarla para que escriba un par de precuelas sobre los Merodeadores...

M: Me has leído la mente con lo de los Merodeadores. 

DH: Lo sé, ya puedes empezar a temblar: conozco tus más oscuros secretos. Pero no los confesaré a cambio de una cerveza de mantequilla.

M: Ni por un huevo de dragón, espero. El lugar escogido sería Hogwarts, por supuesto.

DH: ¿Mientras vemos un partido de quiddich en directo?

M: Comentado por Lee Jordan.

DH: Perfecto. Así será. Ahora solo nos queda abordar la TARDIS, para poder cumplir nuestros deseos... Una ardua tarea, pero nos pondremos a ello. Mientras tanto, os invitamos a que nos imitéis en vuestros comentarios. ¿A qué escritor os gustaría conocer? ¿Por qué? ¿Dónde? Y lo más importante... ¿Creéis que Byron le tiraría los trastos a Shakespeare o sería al revés?

M: (Le lanza un beso al público.) Nos vemos en la próxima actualización.




P.D. 
DH: En realidad, ¿hay algún escritor al que NO te gustaría conocer, Morrigan?
M: E.L. James. Con las cosas feas que hemos dicho de Cincuenta Sombras... Es capaz de sacar la fusta.

12 de agosto de 2013

Cinder - Marissa Meyer

(Hoy, el escenario es un taller mecánico. Morrigan y Dark entran por un lateral, como siempre: la primera lleva un destornillador; la otra, una llave inglesa que hace girar en su mano hasta que se golpea la frente con ella.)

DH: ¡Ay! ¡Te dije que la quería de gomaespuma!

M: No tenemos dinero para atrezzo, se la he rob... encontrado por casualidad en la caja de herramientas del electricista que vino por una falsa alarma la semana pasada...

DH: Serás choriza... Si viene la guardia real para interrogarte, conmigo no cuentes para sacarte las nueces del fuego.

M: Los nueceros me ayudarán.

DH: No creo que vayan a pagar tu fianza para sacarte de las mazmorras... pero soñar es gratis. (Se frota la cabeza.) En fin, cuando los lectores dejen de moverse y se lleven a sus dobles, quizá podamos empezar la actualización...

M: Hoy tenemos la reseña de Cinder, de Marissa Meyer... Mientras Dark se recupera de la contusión, ¡¡ficha técnica, yo te invoco!!

Cinder
Las Crónicas Lunares #1
Cinder | Marissa Meyer
Montena | AE: 2012
ISBN: 9788484418696 | 428 págs.

Bienvenidos a Nueva Pekín, metrópoli central de un mundo futuro donde humanos, ciborgs y androides coexisten en precaria convivencia, amenazados todos por una extraña y caprichosa plaga mortal para la que los científicos no encuentran cura. Ahí es donde vive Cinder, la mejor mecánica de la ciudad, con su madrastra y sus dos hermanastras. Cuando una de ellas, Peony, mejor amiga de Cinder, cae enferma, esta se ve obligada a participar en las pruebas médicas desarrolladas por el doctor Erland. En el hospital descubritá un secreto de su pasado que podría cambiar el futuro del mundo... Y unir a Cinder y al Príncipe Kaito de forma inesperada. 
O P I N I Ó N   P E R S O N A L

DH: En estos tiempos en los que tanto se hacen reescrituras de cuentos de hadas, una se puede plantear que es porque los autores se han quedado sin ideas originales... ¡Pues no! Al menos, no es así en este caso en concreto.

M: Pese a estar inspirado en el cuento de Cenicienta, como habréis podido deducir por la portada y el título, el mundo que nos presenta y la protagonista le dan un aire nuevo a la historia… Pero no adelantemos acontecimientos, empecemos por nuestra sinopsis particular.

DH: Érase que se era, la Tierra en el futuro. Y en ese futuro, conviven los humanos, los ciborgs y los androides. Los ciborgs vienen siendo humanos a los que se les han implantado partes mecánicas, y la protagonista de nuestro cuento, Cinder, forma parte de este curioso grupo. Por supuesto, es algo que prefiere ocultar, pero esas cosas siempre se acaban descubriendo, como ya veremos... El caso es que vive con su tutora legal y sus hermanastras y, aunque es jovencita, ya tiene su propio taller de reparaciones.

M: Gracias a él, mantiene a su familia porque su tutora legal-madrastra es demasiado vaga para trabajar. Un día, el mismísimo Principe Kaito, Kai para los amigos y las fans, acude en busca de sus servicios como mecánica para que arregle su androide. 

DH: Pero en este mundo de cuento, no todo es felicidad. Hay un virus que se expande entre la población humana y los hace morir en pocos días. Además, la guerra es un tema que les queda demasiado cercano: los lunares, habitantes de la Luna, y los terrestres no se llevan demasiado bien. Claro que el hecho de que los primeros tengan una bruja por reina no ayuda, precisamente.

M: Un buen día, o bueno, más bien un mal día, Peony, la hermanastra simpática y amable de Cinder, cae enferma. Como la peste es muy contagiosa, se la llevan al hospital y la meten en la zona de cuarentena. La madrastra, Lihn Adri, decide que es culpa de Cinder así que, como es su tutora, la presenta voluntaria a las pruebas médicas en las que se sacrifican ciborgs para intentar encontrar una cura… Y hasta aquí podemos leer.

DH: Como veis, la cosa es bien diferente a la historia original... Y, por el momento, que nosotras sepamos, nadie se mutila un pie para que le coja un zapato.

M: Sí, supongo que lo de Cinder no cuenta… y ya que hablamos de ella, ¿qué te ha parecido nuestra intrépida protagonista?

DH: No es una Mary Sue, lo que ya de por sí se agradece. Lo cierto es que es bastante lógica en su forma de actuar, y lo de que no pueda llorar por ser androide es un punto... Odio a las protagonistas que se pasan las páginas llorando... No, ahora en serio: es fuerte e inteligente, y me han quedado ganas de ella en un segundo libro.

M: Tampoco es la clásica Cenicienta. No llega ningún hada madrina para salvarla y convertirla en una hermosa jovencita con un precioso vestido y unos delicados zapatos de tacón. Ella tiene que luchar para conseguir lo que quiere y cuando lo hace sigue siendo una chica sencilla. Una mecánica. Una ciborg. Entre otras cosas...

DH: Bueno, hay cosas que no cambian: la madrastra sigue siendo repelente y quieres matarla, aunque, al menos, ahora parece tener sentimientos. Pocos, pero los tiene. Además, yo dirá que sí hay un hada madrina, aunque lo han transformado en hombre y doctor. Un personaje que, aunque en principio resulte algo casual en su aparición, va ganando protagonismo, como ocurre con el príncipe, por ejemplo.

M: A mí el príncipe me ha dejado un poco indiferente. Pero hay que reconocer que parece bastante decente. No como los de los cuentos. Nada de fetiches raros o parafilias curiosas. Además es bastante sencillo.

DH: Y tiene pinta de que va a ser un buen rey. Bueno, emperador, en realidad. Le planta cara a la reina lunar, que ya es bastante. Y sí, le gusta Cinder... Espero que eso no cuente como spoiler: vamos, Cenicienta y el príncipe... no me digáis que no lo veíais venir.

M: Casi me había olvidado de la reina Levana, soberana de la Luna. Llamarle mala pécora sería ser demasiado amable. No solo es mala y vanidosa, además está obsesionada con invadir al príncipe Kai… digo… la Tierra. Quiere conquistar la Tierra. 

DH: Lo curioso es que los lunares tiene un poder. Pueden crear... digamos... hechizos. Lo cual, por supuesto, hace la reina: para los demás, quiere parecer perfecta, la más hermosa... Sí, muy madrastra de Blancanieves, lo sé. Eso le da cierto toque encantador

M: Además, es una mala creíble. Un personaje que me ha caído particularmente mal es Pearl, la hermanastra boba de Cinder. La encuentro sumamente irritante.

DH: No es que la hermanastra buena fuera particularmente brillante, igualmente. Era buena, pero eso no siempre cubre por la falta de personalidad.

M: Son personajes de relleno que están ahí para cumplir una determinada función. Sin sorpresas. Así que su falta de individualidad no es importante. La hermanastra mala es la rival amorosa; la buena, la amiga por la que sentir cierta simpatía. Y para amigas bien retratadas, Cinder ya tiene a Iko, la androide que la ayuda en el taller.

DH: Iko, Cinder... Ellas son los elementos robóticos más importantes, pero hay muchos más, que ayudan a la ambientación de la novela. Una ambientación que está realmente lograda: ordenadores, androides, ciborgs... Casi puedes verlos delante tuya. Y  lo más importante: te lo crees. Por otro lado, me ha encantado lo que ha hecho con la Tierra: ha transformado incluso las relaciones políticas e internacionales. Ha dejado menos países, pero a cambio ha puesto atención a quienes los dirigen y cómo funcionan entre ellos. A mí es que me enamora cuando alguien es capaz de poner atención a ese tipo de detalles, porque es lo que le da la chispa a una novela. 

M: La trama está bien construida, es entretenida y coherente. También es, todo hay que decirlo, predecible. No hay grandes giros argumentales inesperados, pero tampoco los necesita. Es una historia interesante y bien contada, con buenos personajes y una ambientación lograda. Y con eso es suficiente.

DH: En general el libro está bien. No es una obra de arte imprescindible, pero si os gusta la novela juvenil o los cuentos de hadas, pasaréis un buen rato. Lo cierto es que nosotras casi lo devoramos, porque está bien escrita y es ligera. Aunque el final es... bueno, digamos que yo quería un final un poco más cerrado. Cualquier cosa, vaya, hubiera sido más cerrada.

M: Pues a mí me gustan esa clase de finales. Soy un poco masoca, supongo. Pero hacen que quieras continuar con la saga… Porque ese es otro motivo para leer Cinder: el segundo libro, Scarlet, es genialísimo. Hay un personaje que me recuerda a Jack Harkness… Pero supongo que eso es tema de otra reseña.

DH: Lo será, sin duda, y vendrá en algún momento del año, con suerte. A nuestro ritmo de actualización, quizá en diciembre.

M: Hablemos ahora de los temas. Uno de ellos sería el de los límites de la ciencia y la inteligencia artificial. ¿Hasta qué punto es un ciborg humano? ¿En qué momento deja de serlo? ¿Es moralmente aceptable entonces sacrificarlos en aras de la investigación de una cura?

DH: Creo que es un debate importante, que en el libro se deja caer bastante acertadamente. Incluso nos sirve para entablar un vínculo entre esta novela y la de Mara, que reseñábamos hace un par de meses. Supongo que, en el fondo, las novelas futuristas que incluyen elementos como robots o ciborgs siempre se plantean la humanidad de las máquinas.

M: Y supongo que esto ha sido todo por hoy, queridos nueceros. Os dejo las preguntas de la entrada: ¿Os habéis leído Cinder? ¿Lo haréis? Si tuvierais que elegir entre vivir en una isla desierta con la madrastra y la hermanastra mala de Cinder o ser arrollados en una estampida de ñus, ¿cuántos ñus preferiríais que os pisotearan?

DH: Decid trece. El trece es un buen número... ¡Hasta la próxima, nueceros! ¡Que los ciborgs os acompañen!

V E R E D I C T O

7.5/10  

Un manojo de ciencia ficción, media taza de fantasía y 428 páginas de encanto cuenteril. Remuévase bien y déjese reposar. Sírvase con té helado y un pedacito de tarta al gusto.





DH: ¿Cómo sabes que un robot está loco?
M: (Se espera lo peor) ¿Cómo?
DH: Porque ha perdido los tornillos (Sale del escenario montada en un unicorno, alzando su espada y gritando: Wiiiiii.)

6 de agosto de 2013

M y DH News (nº 3) + Primer aniversario

(Se abre el telón y aparecen Morrigan y Dark Heart sentadas en la mesa de informativos. Son conscientes de que no tienen ningún tipo de rigor periodístico así que, al contrario que Sara Carbonero, no van a fingir que es así.)

M: Bienvenidos, nueceros, a la tercera edición de M y DH News

DH: (Coge las hojas que tiene delante y las tira al aire. Abre una bolsa de ositos de gominola y empieza a lanzárselos al público como si fueran cacahuetes) ¡¡Y bienvenidos a nuestro primer Bloganiversario!! ¡¡Que empiece la fiesta!!

M: No, no. (Le quita la bolsa de ositos de gominola.) Nada de fiestas, que luego nos toca limpiar a nosotras. Que no os engañe mi vaguedad, queridos. Estoy muy contenta de que hayamos durado tanto tiempo. ¡Un año! Me temo que ambas hemos perdido la apuesta que hicimos cuando creamos el blog. Yo dije que duraríamos tres días. Dark fue un poco más optimista. Dijo cuatro.

DH: Es cierto... Aunque no hayamos hecho un récord en el nivel de actualizaciones. De hecho, ha habido meses en los que ni nos hemos pasado. Así que podríamos decir que es una victoria a medias. Aun así, queremos daros las gracias. A vosotros y a la Academia, claro, y al equipo de producción, y a...

M: Nuestras madres, que no nos estarán leyendo porque ya tienen bastante con aguantarnos en casa. Hoy, como ya hemos mencionado antes, os traemos una nueva edición de nuestros peculiares informativos.

DH: Y para variar, esta vez, y sin que sirva de precedente, nos hemos documentado. Tampoco os vamos a ofrecer realidad al ciento por ciento, que de eso ya tendréis mucha en vuestras vidas, pero algunas cosas sí que son ciertas.

M: Es que ya tenemos un año. Hemos crecido. Madurado. Estamos preparadas para hablar de cualquier mundo. Hasta del real. Como las nueces están preparadas, hagamos un poco de ruido. Allons-y!



DH: Juan Manuel de Prada la lía parda al decir que Juego de tronos no se entiende. Y lo hace, además en un artículo que podéis leer aquí. Porque se ve que ahora hay que sacarse un máster para entender la serie, como él ha visto en muchos foros de internet. Si buscáis ayuda vosotros también, tenéis un esquema en wikipedia. Con spoilers, eso sí.

M: Sí, por lo visto en esos foros nadie entiende nada. Son todos unos posers que van de intelectuales. Supongo que Juan Manuel se ha perdido en los diálogos de Hodor. Lo comprendo. Demasiados matices. Al mismo tiempo, este señor afirma que la novela carece de la complejidad de otras obras de tipo coral. Que es una historia bastante inteligible. Vamos, que es muy simple pero que le resulta muy difícil entenderla. Estimado Juanma: creo que esa afirmación habla bastante peor de ti que de Juego de Tronos. 

DH: Yo hasta el momento no lo conocía, así que de él me dice bien poco. ¿Quién es este señor?

M: Para ser sincera, lo único que sé es que ganó el premio Planeta y escribió un libro llamado Coños.

DH: Co...

M: Sí, Coños. Así, con todas sus letras. C-O-Ñ...

DH: Ya lo he entendido. Deja de decir esa palabra.

M: ¿Cuál? ¿Coños?

DH: Te voy a censurar, Morrigan. Y como lo haga, solo vas a encontrar pitidos cada vez que hables.

M: Piiiiiii. Pero… piiiiii. Pi, pi, pi. ¡Porras!

DH: Siguiendo con el tema, el hombre compara Juego de tronos con una peli porno. Y no, no lo hace por las escenas de sexo, aunque eso lo hayamos pensado todos en alguna ocasión: lo dice por lo de simplista y por las situaciones intercambiables de los personajes... Me abstengo de chistes verdes. Como me abstengo de decir que la comparación entre Tolkien y Martin me parece tan fuera de lugar como la comparación entre Bram Stocker  y Anne Rice. La única similitud es que escriben del mismo género. 

M: Además, según parece, no se ha dignado a leer los libros… Lo que sí ha hecho es comparar la historia con la de otras obras como La Colmena o Manhattan Transfer. Como todas son de tipo coral, todo vale. Comparemos Cincuenta Sombras de Grey con La Divina Comedia de Dante… Como están ambas en primera persona, es totalmente legítimo. De todas formas, lo que me molesta de su comparación es el hecho de no haberse leído los libros. Es decir, que sus comentarios de índole literaria están basados en la serie… Porque claro, nada dice más sobre la pluma de un escritor que la adaptación a la pequeña o gran pantalla. Seguro que los que han visto Wiedzmin, la adaptación de la saga de Geralt de Rivia estarán de acuerdo… Sí, estoy siendo irónica. 

DH: Me ha hecho mucha gracia que el hombrecillo diga que la gente "finge" que Juego de Tronos se entienda. ¿Es tan complicado seguir la línea argumental? ¿Demasiados personajes? Y eso que en la serie se han ahorrado un montón de nombres. ¿Se supone que entonces, las novelas son alguna clase de jeroglífico? Este señor no debe haber tenido en sus manos muchas novelas de fantasía épica.

M: Me gustaría verle enfrentarse al Silmarillion… La cuestión es, queridos nueceros, que si nos metemos un poco con Juanma no es por su opinión, sino por la forma de expresarla. Tengo muchos amigos a los que no les gusta Juego de Tronos y, aparte de los cien latigazos de rigor por tener tan mal gusto, jamás he dicho o hecho nada al respecto. Si a todos nos gustara lo mismo el mundo sería muy aburrido. El problema llega cuando en lugar de expresar TU opinión, asumes cosas de los demás solo para satisfacer tu soberbia. Si llamas a la gente borrega, no debería sorprenderte que se enfade. Además, como probablemente lo que quería cuando escribió este artículo era hacerse notar, vamos a darle el gusto… Somos así de generosas.

DH: Pero queridos nueceros, no creáis que Morrigan es la única enfurecida. Los personajes de Juego de tronos también lo están. Danaerys de la Tormenta se siente ultrajada al haber sido tildada de "peregrina" y los Lannister y los Stark han hablado de una tregua para unirse en la destrucción del enemigo común.

M: Ramsay ya está afilando el cuchillo. No digo más…

DH: Ese muchacho es muy siniestro... Pasemos a otra noticia, que sino los nueceros se cansan.

M: Hablemos pues de Doctor Who. (Se remueve en su asiento improvisado, incapaz de contener la emoción) Por decir un tema y tal.

DH: Por elegir un tema al azar, sí... Porque no es como si estuvieras deseando hablar de que han elegido a la nueva regeneración del Doctor.

M: ¿Yo? ¡Qué va! No estoy deseando comentar que Peter Capaldi ha sido el elegido y no podría estar más emocionada por ello. Bueno, si fuera Callum Blue, lo estaría más… Pero Peter Capaldi mola. Prefiero que el Doctor sea creíble a que sea joven y guapo. Además, todos sabemos que su atractivo reside en su personalidad.

DH: Sí, claro... Lo siento, los que no somos Whovians no lo entendemos.

M: A mi no me engañas. Te he visto shippear a 9th y Rose. Estás a punto de caer en el lado oscuro de la fuerza. Tenemos galletas de chocolate con forma de TARDIS. Déjate arrastrar. Si te resistes será peor.

DH: Pero no tenéis highlanders...

M: Tenemos a David Tennant. Es escocés y a veces lleva kilt. Vale que Bathgate esté en las Lowlands, pero las Highlands están ahí al lado.

DH: Si no tiene un castillo en el que comer esas galletas TARDIS podemos pasar a la siguiente noticia...

M: Aún tenemos que hacer nuestras apuestas sobre cómo irá vestido. Yo apuesto por el look de la foto, con esa barba tan quijotesca. Creo que le da un punto estrambótico que todo Doctor que se precie necesita. En cuanto a la ropa, propongo un look victoriano con sombrero de copa incluido. Peter Capaldi es un señor actor, no merece menos.

DH: Yo creo que no llevará barba e irá envuelto en papel de aluminio. Y como al anterior Doctor le gustaban las pajaritas, que lo sé yo, este llevará corbata. Dorada, a poder ser, porque si no será demasiado plateado y brillará demasiado con los focos.

M: Tengo la extraña sensación de que me estás tomando el pelo. Lo huelo en el aire, que diría Galadriel. No juegues con mis sentimientos de fan desbocada, Dark. Es cruel. E innecesario. Me iría a llorar a mi alcoba, pero no quiero perderme la tarta de chocolate y nueces.

DH: ¿Hay tarta de chocolate y nueces? Pues acabemos pronto con esto, que es la hora de la segunda cena.

M: Sí, siguiendo con las series… (Se lleva las manos al estómago) No me encuentro demasiado bien. Creo que he tomado demasiados caramelos...

DH: Te dije que pararas al décimo, pero tenías que hacer oídos sordos y decir que lo que necesita el mundo es un segundo Halloween, claro.

M: No… Creo… Creo que no son los caramelos… (Da un grito y cae por el borde de la mesa, desapareciendo de la vista de los nueceros. Cuando vuelve a aparecer, su pelo es rosa, sus orejas puntiagudas y sus ojos violetas. Además, lleva el uniforme de Hogwarts.) Ya estoy aquí…

DH: Nueceros... ...no sé si os acordáis de Flower, nuestra Mary Sue personal y por desgracia intransferible... Si no lo hacéis, mejor para vuestra salud mental. (Carraspea) ¿Has venido a celebrar el cumpleblog con nosotras, Flower?

F: Por supuesto que sí. (Parpadea varias veces de forma encantadora a la par que perturbadora.) ¿Cómo iba a perderme una ocasión tan especial? Soy el alma de este blog y los nueceros lo saben. No me ven, pero intuyen que estoy ahí… 

DH: Ya... Bueno, a menos que tengas una noticia, estaría bien que nos devolvieras a Morrigan, por eso de que va siendo hora de que nos despidamos.

F: ¡Por supuesto que tengo una noticia! (Sonríe al público encantadoramente, o al menos lo intenta.) ¡Voy a casarme!

DH: ...¿Quién querría...? Digo... ¿Con quién? ¡Felicidades!

F: Verás, lo tengo todo planeado. Ahora mismo, mientras hablamos Sirius y Remus se están enfrentando en un duelo a muerte por mi amor… 

DH: Me lo temía... ¿Sabes que los dos están mu...? No, deja. ¿Y eso que tiene que ver con tu futura boda?

F: Nada, pero creía que era necesario comentarlo para evidenciar lo maravillosa que soy… En realidad, voy a casarme con Robb Stark. Él aún no lo sabe, pero lo hará. (Su expresión se ensombrece) Y entonces, será demasiado tarde para huir. 

DH: (Alza las cejas, divertida) ¿Te gusta el rojo? Creo que una boda roja sería muy cool.

F: (Lanza un gritito de felicidad.) ¿Sabes qué? Por una vez, creo que tienes razón. Voy a hablar ahora mismo con mi organizador de bodas. ¡Quiero una Boda Roja! (abraza a Dark.) Gracias, sabía que en el fondo eras una buena amiga y no envidiabas mi deslumbrante belleza.

DH: Sí... (Le da unas palmaditas en la espalda) Ya si eso me pasaré en el día, a sacar fotos...

(Flower se tira de la mesa alegremente. Unos instantes más tarde reaparece Morrigan, con cara de dolor.)

M: Cuento con Filch para que se deshaga de ella de una vez por todas. Y contigo para sacar fotos. Quiero pruebas documentales de que mi Mary Sue interior no va a salir nunca más a luz.

DH: Y si ella muere, ¿no lo haces tú también?

M: No. Ni siquiera una parte de mi cerebro... Ya la has visto. ¿Cuántas neuronas crees que tiene? ¿Cinco?

DH: Nueve y tres cuartos. Venga, que hay que cerrar el chinguirito por hoy. Dile algo bonito a los nueceros, que han tenido que soportar a tu alter ego.

M: ¿Algo bonito? Volveremos pronto… (Pensativa.) Eso ha sonado más bien a amenaza. 

DH: Tendrá que valer. ¡Hasta la próxima, nueceros! ¡Muy pronto, más, y esperemos que mejor!




P.D.
M: Sentimos las bromas infantiles sobre la palabra "coños". Se supone que tenemos ya un año, que hemos madurado... A veces somos un auténtico coñazo. ¿Lo pilláis? JAJAJAJA.
DH: Suficiente. ¡A la esquina de pensar!
M: Jo.