SOMETHING WICKED THIS WAY COMES...

8 de septiembre de 2013

La lista blanca (Página 2) - Escritores a los que nos gustaría conocer

(Se abre el telón. El escenario se ha convertido en una galería improvisada. Colgados de la pared hay siete cuadros. Morrigan y Darkheart entran por un lateral, con calma, admirando las obras de arte.)

DH: Ah, mira. La galería nueceril... Nada que envidiar a la National Gallery de Londres.

M: Sí, y esta vez me enorgullece decir que no hemos robado los cuadros. Son todos falsos. Incluso los marcos. Están hechos con plástico de calidad estándar.

DH: La calidad más barata del mercado. Pero son muy realistas, ¿eh? Casi parece que se vayan a salir del lienzo y ponerse a hablar entre ellos... Mira, Byron está mirando a Shakespeare. Le está poniendo ojitos, estoy segura de que saltan chispas.

M: Parece más bien una mirada de curiosidad. Y todos sabemos que a Byron no le gustaba quedarse con la duda… Voy a callarme antes de decir alguna barbaridad. Pero no es preocupéis, ya llegarán.

DH: Hoy os traemos una lista. De escritores, como imaginaréis, porque no hemos puesto las imágenes en plan aleatorio. Os presentamos a los siete escritores con los que querríamos tomar el té. O un helado. O nueces. Espero que ninguno sea alérgico…

M: En primer lugar, William Shakespeare. Puede que no sea el colmo de la originalidad, pero sabe cómo contar una historia, eso hay que reconocérselo.

DH: Yo no tomaría el té con él precisamente por sus historias. ¡Quiero la verdad sobre su sexualidad! 

M: Tras haber leído sus sonetos, yo voto por bisexual. Y me parece genial porque, lo cierto es, que a mí con quien se acostara no podría importarme menos… Lo que quiero hacer es pegarle un puñetazo en un ojo por haber escrito The Tempest. Y luego darle las gracias por Hamlet… ¿Qué pasa? Me gusta admirar violentamente…

DH: Ya... Bueno, ser un escritor en esa época seguro que no era fácil. Apuesto a que estaba acostumbrado a los puñetazos. Y a disfrazarse de mujer en alguna obra.

M: En realidad, lo que realmente quisiera es ver cómo funcionaba el teatro en aquella época. El té que se lo tome Elisabeth I si quiere… Imagináoslo… Asistir a los estrenos de las grandes obras renacentistas… Captar el verdadero sentido de la ambigüedad teatral de Shakespeare viendo a actores, interpretando personajes femeninos disfrazados de hombres… Lanzarle el sujetador corsé al actor que hace de Hamlet… ¿He dicho eso último en voz alta?

DH: Me temo que sí…

M: Bueno, ya venían de casa sabiendo que estoy como una cabra.

DH: Pues no sé, yo simplemente iría por la comida. El lugar del encuentro sería el Globe Theatre. No sé si allí servirían muchos aperitivos... pero seguro que podemos hacer un picnic. Con mis contactos, podríamos disfrazarnos de hombres y subir al escenario.

M: Mujeres haciéndose pasar por hombres que interpretan a mujeres disfrazadas de hombres… Tanta ambigüedad me está dando dolor de cabeza. Pasemos al siguiente.

DH: Lord Byron... El poeta romántico por excelencia. Conquistador de mujeres, hombres, o todo lo que tenga patas... El símbolo de una era...

M: Maravillosa con la que me encanta fantasear. Adoro a los románticos, tan expresivos, e imaginativos, y
melancólicos, y extravagantes y… y… (Suspira.) Vale, no tenían una vida demasiado saludable… Las enfermedades venéreas circulaban entre ellos más que el vino, pero artísticamente era todo tan… apasionado.

DH: Apasionado es una palabra que define a este hombre. Y conocía a mucha gente. Me gustaría hablar con él de los últimos cotilleos del siglo y que me presentase a sus amigos: el matrimonio Shelley sería una buena opción, para empezar.

M: Y Keats, para seguir…

DH: A ser posible, antes de que muriese. Sería algo desagradable, sino...

M: Ese comentario ha sido muy desafortunado… Estás hiriendo los sentimientos de los zombis que nos leen. (Señala al público. En la primera fila, un zombi agita el puño.

DH: ...Me disculpo ante la comunidad zombi, mil perdones.

M: En cuanto al lugar de encuentro, yo voto por la Villa Diodati en una noche de tormenta, con sus colegas escritores… Contando historias de miedo… Puede que acudiendo al nacimiento de Frankenstein.

DH: Pues a mí me gustaría que fuera en el Mediterráneo, con un clima más benigno, quizá en un barco, surcando el mar. Todo muy romántico, en los muchos sentidos de la palabra.

M: El lugar es lo de menos. Me conformo con la compañía.

DH: Pasamos a uno de mis preferidos: Lewis Carroll. Conocido por crear a Alicia, al Sombrerero y a la Reina de Corazones... La gente normalmente se olvida que era matemático, filósofo y fotógrafo, además de poeta, novelista, ensayista y dramaturgo. ¿Os quedan dudas de por qué querría conocerlo?

M: En este caso, yo iría más como mera acompañante. Me sentaría en una esquina sin hacer ruido y dejaría hablar a Dark. No es que no me guste Alicia en el país de las maravillas. Me gusta, pero no me apasiona. Así que le voy a dejar la parte de la fantasía a ella.

DH: ¡Pero si puedes cotillear! Carroll conoció a muchos de los artistas de la época, incluyendo a los maravillosos Rossetti. Y, por supuesto, le preguntaría sobre su historia con Alice Liddle... El lugar, probablemente, sería una barca, navegando por el río que cruza Oxford...

M: Por qué cotillear, cuando se puede invitar... Si Rossetti se parece a Aidan Turner, está más que invitado.

DH: De pronto Carroll te interesa, ¿no...?

M: Bueno... Dante lo hace.

DH: Hora de cambiar de escritor. Y algo me dice que este te interesa bastante: Tolkien.

M: A estas alturas no sé si debería explicar el por qué. Creo que he declarado mi amor incondicional por él a lo largo y ancho de internet innumerables veces. Sin embargo, lo repetiré una vez más. Para mí, Tolkien es EL creador de mundos. Su imaginación y su minuciosidad hacen que le admire hasta el infinito y más allá.

DH: Seguro que muchos de vosotros compartís este amor, pero es que Morrigan está incluso pensando en hacer peregrinaje a su tumba, para que os hagáis una idea.

M: ¿Tienes algo en contra del turismo funerario-literario?

DH: En absoluto. Si su fantasma vagara por el cementerio sería todavía mejor, pero no he oído nada así. Por cierto, me gustaría preguntarle por la relación entre Legolas y Gimli, por raro que suene.

M: Hoy te veo muy decidida a sacar a todo el mundo del armario…

DH: No, se llama interés por los trapos sucios. Además, es lo que todo el fandom quiere saber. Son las respuestas que todos necesitamos.

M: Entonces le preguntaremos también por Sam y Frodo. Y de paso podríamos convencerle para que le prohíba a su hijo Christopher tocar sus escritos… Bueno, eso sería cruel. Nos ha dado grandes cosas… Y otras no tan grandes…. Y otras terribles… Lo pensaremos por el camino. 

DH: De acuerdo. ¿Y dónde sería la reunión? En su amado Oxford, imagino...

M: Sí. Concretamente en el pub The Eagle and Child, donde se reunía con otros escritores como, por ejemplo, C.S. Lewis. Ya nos imagino tomando cerveza y hablando de literatura, tras haberle confiscado la pipa para evitar morir ahogadas por el humo… O de aburrimiento, por culpa de uno de sus monólogos sobre los tipos de hierba para pipa que conoce (si no va a hablar de los de la Cuaderna del Sur, no estoy interesada.) 

DH: Bueno, si me lo permites, yo prefiero algo más épico que cerveza... Hidromiel, por ejemplo.

M: Por supuesto, pide lo que quieras. Paga John. Si, ya podemos llamarle John. Hay confianza.

DH: Bien, pasemos de John a otro escritor que te gustará incluso más. De hecho, creo que voy a dejar que empieces a lanzar corazoncitos y no me voy a meter mucho. Porque nuestro próximo invitado al té sería Andrzej Sapkowski.

M: Lo bueno de este escritor, es que lo del té podría pasar perfectamente, porque está vivo. Puede que tuviéramos que hacer uso del cloroformo, pero teniendo en cuenta nuestro historial como miembros de la Liga del Mal, ¿qué es un secuestro más?

DH: Para nosotros, a lo mejor, nada. Ahora bien, no creo que a la Interpol le haga gracia...

M: No te preocupes, ya tengo preparada nuestra defensa. Empieza con un sentido: “Señoría, si amar es delito me declaro culpable.” Pero nos desviamos del tema. Andrzej Sapkowski es el señor que escribió la saga de Geralt de Rivia, algo por lo que le estaré eternamente agradecida.  Tenéis que leerla. Sí, es una orden. Coged los libros y leed, malditos. (Saca una fusta, pero Dark se la quita.) Y si podéis, hacedlo antes de jugar a The Witcher. U os comeréis spoilers. Y lloraréis. 

DH: Y mejor nunca veáis la serie. Es bastante mala. O, al menos, eso es lo que dice mi cerebro cada vez que trato de acordarme de ella. De todas formas, también se duerme cuando pienso en el tercer libro de la saga, así que quizá Morrigan no esté muy de acuerdo...

M: Voy a llamar a Grey para que te castigue por esa falacia… Vale, el tercer libro no es precisamente mi favorito. Pero el resto es genial. En cuanto al lugar de la reunión, lo cierto que yo con conocerle sería feliz. Como si es de pie, en medio de la calle y con una tormenta del demonio. Un rato con Sapkowski bien merece una pulmonía.

DH: Mejor cambiemos de autor, antes de que empieces a fangirlear en medio del escenario y te dejes (más) en evidencia. Volvemos a los autores ingleses que aún están vivos y seleccionamos al grandísimo y genialísimo... Redobles, por favor... ¡Terry Pratchett!

M: (Se pone la chaqueta con un mohín de disgusto ocultando su camiseta de “I love Sapkowski.) A este lo hemos elegido porque nos encantan su sentido del humor y su gran imaginación. De hecho, creo que la mayoría de mis citas favoritas son suyas…

DH: A mí me encanta la Muerte. Es la pera en almíbar, la verdad. Cuando me llegue la hora, si viene ella a recogerme, creo que hasta me reiría.

M: ¿La pera en almíbar? Yo es que soy más de melocotones… Pero sí, entiendo lo que quieres decir. Lo que pasa es que no somos magas. Solo a los magos los recoge ella en persona. Tendremos que engañar a la Muerte…

DH: No, claro... (Intenta ocultar las chispas de magia de sus dedos) No somos magas... ¡Pero a lo que vamos! Me encantaría preguntarle sobre el trasfondo de su obra, porque, lo creáis o no, tampoco nadie critica como él. Si fuera unos cincuenta años más joven... Ay, le pediría que fuera mi amante intelectual.

M: Iba a decir algo muy bestia. Algo tan bestia que en lugar de palabras iban a salir pitidos. Con eso te lo digo todo. Así que voy a pasar al lugar. Supongo que Mundodisco no es una opción, ¿no?

DH: ¡Claro que lo es! ¡De hecho, propongo una de las típicas tabernas Ankh-Morpork a las que cualquier turista del Mundodisco querría ir! O tal vez en la Universidad Invisible, con Rincewind de camarero... Hay tantas opciones...

M: Decidido pues. Pasemos ahora a la última, pero no por ello menos importante. J.K. Rowling.  Su presencia en esta lista era indispensable. Yo leí el primer libro de Harry Potter con 11 años y el último con 19. Así que se puede decir que crecí con el personaje. Íbamos haciéndonos mayores juntos. Así que esta saga siempre tendrá un lugar en mi corazoncito lleno de maldad y, junto a ella, su escritora. 

DH: Lo mismo en mi caso. Es, sin duda, una de las pocas escritoras que puede decir orgullosamente que ha inspirado a una generación entera. Que nos ha hecho disfrutar con la lectura y, en algunos casos, incluso ha consolidado nuestra fidelidad a ella. ¿Quién no querría conocerla? Preguntarle sobre todos los personajes y las circunstancias de sus nacimientos, sobre la creación de su mundo y las metáforas ocultas... Puede que incluso secuestrarla y amenazarla para que escriba un par de precuelas sobre los Merodeadores...

M: Me has leído la mente con lo de los Merodeadores. 

DH: Lo sé, ya puedes empezar a temblar: conozco tus más oscuros secretos. Pero no los confesaré a cambio de una cerveza de mantequilla.

M: Ni por un huevo de dragón, espero. El lugar escogido sería Hogwarts, por supuesto.

DH: ¿Mientras vemos un partido de quiddich en directo?

M: Comentado por Lee Jordan.

DH: Perfecto. Así será. Ahora solo nos queda abordar la TARDIS, para poder cumplir nuestros deseos... Una ardua tarea, pero nos pondremos a ello. Mientras tanto, os invitamos a que nos imitéis en vuestros comentarios. ¿A qué escritor os gustaría conocer? ¿Por qué? ¿Dónde? Y lo más importante... ¿Creéis que Byron le tiraría los trastos a Shakespeare o sería al revés?

M: (Le lanza un beso al público.) Nos vemos en la próxima actualización.




P.D. 
DH: En realidad, ¿hay algún escritor al que NO te gustaría conocer, Morrigan?
M: E.L. James. Con las cosas feas que hemos dicho de Cincuenta Sombras... Es capaz de sacar la fusta.

11 comentarios:

  1. A mí también me encantaría conocer a Carroll; dicen que tenía extrañas tendencias... Seguro que era todo un personaje ;)

    ResponderEliminar
  2. Morrigan relaja, que a mi The Tempest me gustó mucho, no es tan buena como otras, pero tampoco hay que pegar a nadie, jolines xD
    Pues nada, nos vamos un día al Globe, a lanzar corsés, yo lo veo, y si vamos en grupo es hasta más fácil sacárselo xDDD Y ya os digo yo que si sirven aperitivos, puedes estar hasta tomándote una cerveza y palomitas :P

    A los zombies, vampiros, momias, y demás criaturas no muertas, que falta de sensibilidad...
    Como no me invitéis a la charla con Tolkien alguien morirá. Yo lo dejo caer. Vámonos a su tumba yo quiero irrr <333
    ¿Que hay que secuestrar a Sapkowski? Se secuestra xD Además, a esto seguro que Mss Black se apunta :P
    También entiendo lo de Rowling, y es que crecí con sus libros también *o*

    No mintáis, sé que en el fondo queréis conocer a EL James, ¿un té con veneno oigo por ahí?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ithil, ¿acaso no sabías que Morrigan y Dark se dedican a hacer cosplays de EL James por las convenciones de Grey's world?

      Eliminar
  3. YO QUIERO CONOCER A TOLKIEN Y CLARO A MISTER TERRY. pero carajo como no incluyeron a mi AMADO OSCAR WILDE??

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Oh, sí, voto por Wilde!!!!! Acercarnos a él en París cuando se hizo llamar Sebastián Melmoth y hacer como Amelia Pond con Van Gogh, decirle lo muy GRANDE que es y siempre SERÁ ;)
      De los vivos, opino como Jorge que habla debajo, mejor no acercarse al ilusionista o te jode la ilusión y a lo mejor, ya no disfruto tanto de sus libros ;) y con los actores lo mismo :)
      Os dejo con un poema de la Dickinson que me sé de memorieta ;)
      Un encanto reviste una cara
      imperfectamente entrevista
      la dama no se atreve a levantar su velo
      por miedo a que se desvanezca
      pero escudriña a través de su red
      y desea
      y no acepta
      no sea que la entrevista
      anule un deseo
      que la imagen satisface

      :)

      A Charm invests a face
      Imperfectly beheld—
      The Lady date not lift her Veil
      For fear it be dispelled—

      But peers beyond her mesh—
      And wishes—and denies—
      Lest Interview—annul a want
      That Image—satisfies—

      MIL BESAZOS!!!! Como me gusta venir y ver a Ithil, a Jorge, a Nina, a las anfitrionas y a los zombies reivindicativos ;)

      Eliminar
  4. No quiero conocer a ningún escritor. Después de conocer a bastantes y que la gran mayoría de esos bastantes fueran unos capullos y que una cosa es la obra y otra quien la escribe, paso de conocer a escritores. Solo los conocería en el caso de encuentro fortuito, comida/cena de grupo, conversación normal, etc. Como conocí a los padrinos del blog, por ejemplo. Cuando el escritor se quita el personaje de escritor. En otro caso, paso.

    PS. Los cotilleos sobre escritores me los reservo para un futuro encuentro en un largo desayuno.
    PSS. Los actores, otro tanto. Ya os contaré cotilleos de cuando trabajaba en el teatro...

    ResponderEliminar
  5. Pero vamos a ver, ¿cómo que abordar la TARDIS? La TARDIS es un proyecto secreto mío, así que nada de abordajes piratas ò_ó

    Yo por supuesto me apunto a ver a Tolkien, para darle las gracias y decirle que a su hijo Christopher no le deje toquetear sus cosas, salvo El Silmarillion xD Por cierto, aquí otro al que le encantaría visitar su tumba, además de tomar algo en The Eagle and Child. Es algo que tengo que hacer en algún momento de mi vida, lo tengo muy claro. A Pratchett también me gustaría, me encanta el sentido del humor de este hombre xDDD

    Yo añadiría (y esto es muy personal claro) a Isaac Asimov y Carl Sagan, pero entiendo que la gente no haga una fila para venir conmigo a conocer a estos dos xD También a Martin, para decirle cuatro cosas xDDDD

    P.D: Bueno, como ya no es tan secreto, si no me tocáis las cosas de la TARDIS y os portáis bien, podéis venir.

    ResponderEliminar
  6. Como me divierto leyendoles :D
    A mi me encantaría conocer a Oscar Wilde, a Lewis Carroll, C.S. Lewis e Isaac Asimov.
    Y me apunto al peregrinaje a la tumba de Tolkien... de repente y está su espíritu por ahí.

    ResponderEliminar
  7. Ellos son unos genios, me encantó.
    Tu blog es bellísimo, te juro que me enamoré del diseño, es todo hermosísimo.
    Ya te estoy afiliando, y te sigo.
    Te espero, besos<3

    ResponderEliminar
  8. Habéis acertado de pleno con mis gustos, especialmente con Sapkowski, Pratchett y Rowling.

    Sobre lo que decíais de la serie y la película de Geralt de Rivia... bueno, no me vi la serie, pero sí la película. Y puedo decir, sin temor a equivocarme, que fue la peor adaptación de un libro que haya visto jamás. Y he visto "La brújula dorada", así que sé de lo que hablo.

    Pratchett... ay, Pratchett. Y pensar que yo cogí con recelo "Guardias!Guardias?". Fue un enamoramiento fulminante. La visión cínica del mundo de Vimes y Vetinari, la inocencia y buena estrella de Zanahoria, el dúo formado por Colon y Nobby, a los que se termina cogiendo un inevitable cariño... La Muerte, tan obsesionada con lo humano; Susan, que me inspira una complicada mezcla de simpatía y antipatía... Las brujas, cómo no: Yaya Ceravieja, tan mala en el fondo (no lo digo yo, lo dice Tata) y tan moral; Tata Ogg, la abuelita que a nadie le gustaría tener, pero con la que compartiríamos un té sin pensarlo...

    Y en cuanto a Rowling, sólo cabe decir que es la persona que inspiró a toda una generación, lo que no es poco mérito. Me entró un ataque de risa, mezclado con bastante rabia, el día que me enteré de que había gente que consideraba que la saga era satánica, ni más ni menos... *lanza un bufido y pone los ojos en blanco*. Creo que pocos de nuestra generación pueden decir que no han soñado con Hogwarts, quidditch, varitas mágicas, etc. Crecimos con el personaje y somos una generación que, como leí un día (una página de facebook, creo) "Protegimos la Piedra, descubrimos los secretos que guardaba la Cámara, liberamos al Prisionero, luchamos al lado de la Orden, aprendimos del Príncipe Mestizo y dominamos las Reliquias".

    ResponderEliminar
  9. Hola, queridas mías!

    Así que siete autores... Sí, querría conocer a William Shakespeare, apenas para descubrir quién era en realidad, porque es uno de los grandes misterios de la Historia. Querría conocer a Bécquer, y pasear con él por Sevilla. Liaría cigarrillos para Virginia Woolf en otoño, pasaría la noche de Halloween con Mary Shelley, tomaría el té con Jane Austen, visitaría el Louvre con Raymond Radiguet y me iría al teatro con Federico. A pesar de todo, siete es un número muy pequeño...

    Lots of love!
    S. Xx

    ResponderEliminar

Déjanos tus opiniones, pensamientos, o amenazas de muerte. ¡Pero siempre con el debido respeto! Los comentarios que consideremos ofensivos o spam serán eliminados.