SOMETHING WICKED THIS WAY COMES...

21 de junio de 2013

Series, series everywhere - Juego de tronos (tercera temporada)

(Entra Morrigan con un vestido digno del ropero de Margaery Tyrell. Un vestido que, de hecho, formaba parte del ropero de la susodicha. Hasta que desapareció misteriosamente. Presuntamente por culpa de Morrigan. No se pudo demostrar nada. Por lo que a los nueceros respecta, el vestido pudo irse por voluntad propia. En el centro del escenario puede verse el Trono de Hierro.)

M: ¡Hola, queridos nueceros! Sí, hoy vengo yo sola, pero no es por gusto. Dark me ha abandonado miserablemente, desentendiéndose de nuestro pequeño blog, que ni siquiera ha cumplido un año... Es una bruja sin corazón. Bueno, lo cierto es que solo se ha ido una semana. Y tiene razones de peso. Pero es que me gusta mucho el drama. (Se sienta en el trono.) Hoy vengo a hablaros de series y, como no me gusta estar sola en el escenario, he invitado a alguien muy especial para mí. Alguien con quien tengo una relación amor-odio. Mi conciencia. Sal a saludar, querida. 

Conciencia: (Asoma la cabeza por las cortinas del fondo, antes de entrar tímidamente.) Esto... hola. ¿Me oís? ¿Sí? ¿No? Qué nervios... Es muy raro esto de que te presten atención por una vez. Morrigan nunca me escucha.

M: Perdona, ¿decías?

C: ¿Lo veis? Esto es lo que tengo que aguantar todos los días.

M: (Ignorándola) La serie de la que voy a hablar es... Redoble de tambores, por favor. (Silencio absoluto.) Olvidaba que los de producción también se han ido. (Saca un cartelito de debajo del trono.)


Como ya sabéis, la semana pasada, entre sangre (de los personajes) y lágrimas (sobre todo mías), acabó la tercera temporada de Juego de Tronos. Una temporada que, en general, no me ha defraudado. Aunque sí ha habido un par de detalles que me han chirriado bastante y que pasaré a comentar a continuación. Como siempre, y para no reventarle nada a nadie, voy a esconderlo todo bajo un maravilloso botón de spoiler.

C: ¿Qué clase de advertencia es esa? Tienes que ser más clara. (Pulsa un botón y a su espalda se enciende un letrero luminoso con la palabra SPOILERS.) Seguid leyendo bajo vuestra propia responsabilidad. Luego no queremos quejas.



M: Empecemos pues hablando de los personajes. Y, aunque soy muy Stark, como no dejo de recordarle a mi querida Ithil cada vez que menciona a los Lannister, voy a empezar por Jaime, al que he empezado a cogerle cariño. Probablemente sea por la influencia de Brienne. Se hacen un gran favor el uno al otro.

C: Eso ha sonado muy mal.

M: No, no lo ha hecho. Ya me gustaría a mi poder hablar de esa clase de favores. Nada quisiera más que ver a esos dos casados y viviendo en Roca Casterly, rodeados por un montón de churumbeles de pelo rubio y sonrisa maliciosa.

C: Pero, ¿tú no odiabas a los Lannister?

M: No. Sí... No sé. A algunos. A la mayoría. Pero es que Martin los ha dotado de gran carisma. Es difícil odiar a alguien con chispa. Porque sí, Jaime es un cabrón, pero es un cabrón con gracia. Casi hasta me dio pena lo de su mano. Pero era un mal necesario. Necesitaba una cura de humildad.

C: ¿Y qué hay de Tyrion?

M: Tyrion es el único Lannister que siempre me ha gustado. Es inteligente, ingenioso y odia a su familia. Todo lo que admiro en una persona. Me dio pena que le ignorasen después de lo que hizo por ellos y por la corona. Y también me dio pena que le obligaran a casarse con Sansa.

C: ¿Por ella o por él?

M: Por los dos. La gente odia a Sansa, pero yo he empezado a apreciarla. Sí, nueceros, no me miréis así. Sé que todos creéis que es una sosa, o una cría o que no tiene sangre en las venas porque se conforma con su suerte, pero no todo el mundo tiene madera de héroe. Me gustaría veros a vosotros en su situación. La mitad habría vendido a su abuela en el primer capítulo para seguir con vida y la otra mitad se habría quedado en una esquina calladito y sin hacer ruido. 

C: Solo la aprecias porque es una Stark.

M: No, en los dos primeros libros/temporadas le deseaba una muerte lenta y dolorosa. Pero poco a poco la niña va espabilando y no es tan tonta como la gente cree. Como dijo Tyrion, probablemente ella les sobrevivirá a todos. Su instinto de supervivencia es casi un don. Le tiene aprecio a su vida. Solo tiene una y la tiene desde que nació, es lógico que le haya cogido cariño. Joffrey sigue siendo el mismo sádico de siempre. Le odio tanto que necesitaría inventarse una nueva medida para expresar una cantidad tan grande. En cuanto a Tywin, sé que debería aborrecerle, por principios y eso. Pero es un personaje tan bien dibujado y Charles Dance lo interpreta tan bien que no puedo evitar sentir cierta simpatía por él.

C. Además hace que Joffrey se cague vivo.

M: Sí, además está ese detalle. En esta temporada, se ha ahondado un poco en la importancia que tiene para Cersei ser madre. Ella misma lo dice en su conversación con Tyrion, durante un tiempo sus hijos eran lo único que tenía. A veces no puedo evitar sentir pena por ella... Debe ser duro que te salga un hijo como Joffrey. Es lo que tiene procrear con un pariente cercano...

C: Por favor, ahórrate los chistes sobre la familia real.

M: Está bien. Intentaré contenerme. Hablemos ahora de los Stark. De Robb, por ejemplo. No. Mejor, hablemos de su señora esposa: Jeyne Westerling Talisa Maegyr, o cómo añadir un sentimentalismo innecesario para darle más drama al asunto y caer en la lágrima fácil. Estimados guionistas, el asunto ya era bastante dramático. En serio, no era necesario. Además, para mí, uno de los motivos por los que más me fastidiaba la muerte de Robb, era que había sido debida a no saber tenerla en los pantalones y haber roto una promesa por su amor tipo tuenti por una niña boba, que es lo que su esposa es en el libro. Un pelele de su familia. Es que eres tonto, Robb. Eres tonto. Y por mucho que me duela, te lo mereces. 

C: ¿Estás diciendo que no te ha dado pena la Boda Roja?

M: Pues claro que sí. Lloré como una magdalena. Pero no por Talisa. 

C: ¿Cómo puedes ser tan insensible?

M: No lo sé. Me sale así, espontáneo, sin practicar ni nada. Pero es que para mí Talisa no existe. Es Jeyne. Y la odiamos. ¿A que sí, mi tesoro?

C: Ni tú eres Sméagol, ni yo soy Gollum...

M: Tienes un don para reventar los chistes frikis. Bien, ¿por dónde íbamos? 

C: Las Lluvias de Castamere.

M: Cierto. Nunca un capítulo de una serie me había horrorizado y encantado tanto al mismo tiempo. Una de las cosas que más me angustió fueron los momentos previos, los que anticipaban la tragedia. No sé como habrán sido para los que no sabían lo que iba a pasar, pero a mí me dejaron muy mal cuerpo. Todas esas cosas que solo Catelyn captaba, como el cambio de la música o la expresión de Lord Bolton... Fue una manera extraordinaria de poner al espectador en tensión. La muerte de Talisa en sí, me dejó bastante indiferente...

C: Fue brutalmente innecesaria. Todas esas cuchilladas en el vientre estando embarazada.

M: A ver, sí. Fue muy bestia. Como ser humano, me horrorizó mucho, pero tras haber visto morir a Ned y a Dama y saber que Robb, Catelyn y Viento Gris estaban a punto de palmar, Talisa me importaba más bien poco. No le tenía cariño. Sería muy hipócrita decir que la echaré de menos solo porque la hayan asesinado. ¿Vas a echar tú de menos al rey Robert o a Renly?

C: No...

M: Pues eso. Catelyn nunca ha sido santo de mi devoción, pero en este capítulo se ganó mi amor incondicional. Sin su angustia, su absoluta desesperación y sus amenazas, la muerte de Robb no hubiera sido ni la mitad de trágica. Y el hecho de que cumpliera con su palabra, de que le demostrara a Frey que ella si mantenía sus promesas... (Suspira.) Creo que nunca un "Nooooo" me había impresionado tanto. Sin contar el de Darth Vader, claro. Eso sí, creo que Cat debería haber buscado otra víctima. Una que le importase de verdad a Frey. La señora Norris o algo así.

C: (Alza una ceja) ¿En serio?

M: Cállate. Pero la muerte que más pena me dio, sin duda alguna, fue la de Viento Gris. (Imitando la voz de Helen Lovejoy) ¿Es que nadie va a pensar en Viento Gris? Martin, por mí puedes cargarte a todo Poniente. Puedes ponerlos en fila, cortar sus cabezas y jugar al fútbol con ellas. Me da igual. Puedo vivir con ello. Pero deja a los pobres animalitos en paz. ¿Qué clase de psicópata estás hecho?

C: ¿Eso es lo que más te indigna? ¿De verdad? Eres increíble...

M: Lo sé. Pobres huargos adorables. Malditos Frey. Malditos Bolton. Arderéis en el infierno y será poco castigo. Por extensión, para mí, la imagen más bestia fue la del último capítulo... cuando le pusieron la cabeza de Viento Gris al cuerpo de Robb. Sabía que iba a pasar, pero tenía la esperanza de que se lo ahorraran. También fue lo que más me impresionó en el libro. No tanto la muerte, como el desprecio hacia ambos cuerpos. Y por eso me encantó ver cómo Arya se cargaba a uno de los sinvergüenzas que participó en ello. Con ayuda de la moneda, por supuesto.

C: ¿Y Arya te cae bien?

M: Arya me encanta. Es valiente, decidida y una Stark. ¿Como podría odiarla? Me han gustado especialmente sus conversaciones con el Perro (que por cierto, ha empezado a caerme bien). Lo que odié, tanto en el libro como en la serie, es que se quedara a las puertas del rencuentro con su familia. Es tan... cruel. Y no solo eso. En la primera temporada/libro, tuvo que presenciar la muerte de su padre, y en esta, la de su madre y su hermano. Pobre niña. Normal que se haya vuelto tan sangrienta. Así es como nacen los asesinos en serie psicópatas... Y hablando de psicópatas. Ramsay Bolton.

C: Déjame adivinar, ¿te encanta?

M: Mucho. Es un personaje genial e Iwan Rheon (Misfits) está enorme en el papel. Se le da muy bien hacer de desequilibrado. Al principio, tenía mis reservas, por eso de que se lo han sacado un poco de la manga. Pero este momento:


Me ha convencido del potencial que tiene. En serio. El momento salchicha es brutal. Es lo más cómico-asqueroso-sádico que he visto en mucho tiempo. Ese es el problema de Martin y de los guionistas. Hacen unos "malos" demasiado graciosos. Yo creo que Ramsay podría hacer grandes cosas en Poniente... Con los objetivos adecuados, claro. O incluso en nuestro mundo. No le deseo una visita de él ni a mi peor enemigo. Pero hay gente que las va pidiendo a gritos. Como el ministro Wert, por ejemplo. 

C: Bueno, eso último no te lo discuto. Pero Ramsay es asqueroso.

M: No. El único defecto que le veo es ser hijo de quien es. El traidor de Lord Bolton. No, es broma. Ahora en serio. Ramsay es el mal. En la serie puede parecer hasta majo por torturar a quien tortura, pero en los libros queda muy claro lo despreciable que es. Si el karma existe, le espera una muerte terrible. En cuanto a Theon... Bueno, es un hijo del hierro. Debería saber que quién siembra vientos recoge tempestades. Pero aún así, no puedo odiarlo. Es demasiado miñaxoia patético para ser odiado. ¿Qué más? Margery me gusta. Más que en los libros. Supongo que es porque en los libros son los demás los que la definen, la conocemos por las impresiones de otros. En la serie, es ella la que se presenta a sí misma y eso le hace ganar puntos. 

C: Aún no has dicho nada de Stannis...

M: Stannis es muy tonto. En serio. Me da pena Poniente. Es un fanático al que la Mujer Roja le ha sorbido el seso. Si es que alguna vez tuvo alguno. No se merece la fidelidad del Caballero de la Cebolla. Me encanta Davos. Morí de amor cuando le vi en Doctor Who, y morí aún más cuando la hija de Stannis le enseñó a leer. Todo metafórico, por supuesto. No soy Beric Dondarrion. Y hablando de gente que no se merece tanta fidelidad... Daenerys. Antes de que intentéis lincharme he de advertiros que mi ejército de Uruk-hai está rodeando el edificio. Sí, esto es una trampa, como la Boda Roja. Están aquí para protegerme de los fans exaltados. Daenerys últimamente se lo tiene demasiado creído. Se le han subido los dragones a la cabeza y está de un Mary Sue insoportable. Y ahora que tiene cerca a Daario Naharis es mucho peor. Pobre ser Jorah... Y con cada libro que leo, peor me cae. Lo único que me gusta de ella son sus dragones.

C: Pero es una reina decente. Va por ahí liberando esclavos.

M: Bien por ella, cuando la vea le daré una galleta. Eso sí, la escena del "Dracarys!" con todo el fuego y tal, moló bastante. Por último, voy a hablar del Norte. Me gustó la trama de Jon e Ygritte, pero no me entusiasmó. Tampoco lo hizo en el libro. Sí, la frase del "No sabes nada, Jon Nieve" es genial. La primera vez que la oyes. Y la segunda. Y puede que la tercera. Pero a partir de ahí ya cansa. Me gusta mucho como va evolucionando el personaje de Sam. Creo que es entrañable y merece una oportunidad para demostrar su potencial. En cuanto a Bran y a Rickon (siempre me olvido de que existe), se me escapó una lagrimilla cuando se encuentran con Jon y no dicen nada. ¡Quiero un reencuentro y lo quiero ya! (Da una patada en el suelo.) Supongo que debería ir terminando. Por eso de que me está quedando una reseña (por llamarle algo) gigante. Me ha gustado mucho la temporada y creo ha tenido un buen cierre. Uno que abre nuevas puertas. Arya y la moneda, Asha y su grupito de aguerridos marinos...

C: ¿Qué?

M: No sé, me gustaba como sonaba. Stannis poniendo rumbo al norte, Jon volviendo al Muro... ¿nadie se ha dado cuenta de lo mucho que se parece la última escena de Jon a El Señor de los Anillos? Un chico de rizos diciendo ¿Sam? ¿Pyp? ¿Solo yo?

C: Sí, solo tú estás tan obsesionada.

M: (Se encoge de hombros) Como iba diciendo, el final abre nuevas tramas, nuevas posibilidades que se desarrollarán en la próxima temporada. Brace yourselves, nueceros. Hasta abril de 2014, no nos queda nada... 

¿Os ha gustado la tercera temporada? ¿Qué os ha parecido la Boda Roja? Estoy planeando hacerme con el Trono de Hierro, ¿quién quiere ser mi Mano?






P.D. Estoy muriendo mucho con Maravilloso Desastre. Pero en plan mal. Mis neuronas están cometiendo suicidio en masa. Ya el título lo dice. Es un puñetero desastre.

16 de junio de 2013

Cuéntame un cuento - Caperucita Roja

(Se abre el telón y aparecen Morrigan y Dark Heart sentadas alrededor de una gran mesa junto con un grupo de desconocidos que están profundamente dormidos. Están tomando el té tranquilamente, como si la situación no tuviera nada de anormal.)

DH: (Alza su taza, derramando algo de té por fuera.) ¡Nueceros! ¡Bienvenidos! ¿Un cupcake? (Levanta un plato de dulces, aunque al final decide que le quedan muy lejos y no va a hacer el esfuerzo de levantarse para llevarles pastelitos.)

M: Magdalenas. Se llaman magdalenas. En fin, nos hemos reunido hoy aquí para unir  hablar una vez más de los cuentos infantiles. Y digo infantiles por llamarles algo... 

"No sé cómo decirle que debería afeitarse."
DH: En anteriores entregas ya hemos visto que los cuentos de hadas que nos enseñan de pequeñas no empezaron con la versión edulcorada que nos vomita Disney. Son crueles, tienen sangre y nos enseñan una lección sobre la vida muy importante: no te fíes ni de tu sombra. Y no comas nada que no te hayan asegurado que no viene de un humano.

M: Y si te lo aseguran tampoco. Que la gente en los cuentos miente más que habla... Y si no, que se los digan a Caperucita Roja, nuestra invitada de hoy. A ella no le colaron una, sino varias mentiras. No sé si es que era muy crédula, o muy tonta, o ambas.

DH: Yo creo que se hacía la tonta, que está demostrado que espabiladilla era un rato. Todos esas insinuaciones de índole sexual en la historia...

M: No adelantemos acontecimientos. Vayamos a los orígenes de este cuento. Indaguemos en sus oscuras raíces... ¿Que se esconde realmente bajo esa capa del color de la sangre? (un trueno resuena a lo lejos) Perdón, me he dejado llevar.

DH: En el principio, los dioses... digo, el cuento, se llamaba "La falsa abuela". Un gran título, muy inspirado y que lo dice todo. Por aquel entonces no había caperuza para la niña que tiene que cruzar un bosque sola para llevarle una cesta a la abuela. Y a mí que no me dejaban ni cruzar un paso de peatones sin darle la mano a un adulto, a su edad... 

M: Es que eran otros tiempos. No es que fueran más seguros. Es que la gente era más inconsciente... El caso es que, por el camino, se encontró a un lobo (en algunas versiones era un bzou u hombre lobo, o un ogro) que le dijo: "Buenos días, (sí, era un cabroncete, pero al menos tenía modales) ¿a dónde vas tan temprano en esta hermosa mañana?"

DH: (adopta voz de falsete) "Voy a casa de mi abuelita, que vive al otro lado del bosque..." (carraspea) Y la niña no es que fuera poco lista, es que era tonta de remate: no solo habla con un extraño peludo y con orejas de lobo y hocico canino que va como dios lo trajo al mundo, sino que además le da la dirección de la casa de su abuela. Solo le faltó hacerle una copia de las llaves y dársela.

M: Iba a continuar con el cuento. Pero tu comentario merece ser aclarado... Me estás diciendo... Que si el lobo hubiese ido vestido... No sé, estoy pensando en algo normal como camisa de cuadros y vaqueros, ¿la situación hubiese sido más normal? Porque para mí, un lobo que habla ya es raro, pero vestido de humano y caminando a dos patas ya sería demasiado. Lo mismo es que soy rara...

DH: Hombre, no me imagino el lobo a cuatro patas. Digo yo que ya que hablaba iría a dos, para pasar un poco más desapercibido.

M: (entrecierra los ojos ligeramente) Lo peor es que hasta suena lógico. En fin, sí, Caperucita  se lo cuenta todo. Es el problema de decirle a los niños que tienen que ser educados. Es que eso contradice el principio  de no hablar con extraños. El caso es, que como el lobo es más rápido, consigue llegar antes a casa de la dichosa abuelita, que es la gran culpable de la historia. Debería haberse comprado un pisito en el centro con los fajos de billetes que guardaba bajo el colchón.

DH: Conocéis lo que pasa aquí. Sangre por doquier. El lobo se come  a la abuelita. Sí, no hagáis pucheros, ella nunca llega a esconderse en el armario. Y el lobo, como además es generoso a rabiar, aparta un poco de sangre y carne para cuando la niña llegue. La verdad, ya no hay caballerosidad como la de antes. Chicos, aprended de él.

M: No hay forma mejor de demostrar tu cariño que la de compartir aficiones con la persona que te importa... En este caso, la afición del lobo por la comida, se traduce en canibalismo para la niña. Pero la intención es lo que cuenta... Cuando Caperu sin caperucita llegó a la casa el lobo, que estaba metido en la cama de la abuelita, le ofreció un tentempié. Y la niña bebió la sangre y comió la carne. Y eso demuestra lo mucho que le gustaban las drogas recreativas. Una cosa es que hables con un lobo, que ya tiene narices, pero confundir la sangre con vino... Eso no ha pasado nunca. Hasta los apóstoles entendían que era una metáfora.

DH: No contento con eso, el lobo, que era muy listo y tenía tendencias que pueden ser censuradas y y castigadas por la ley en nuestros días, invitó a la niña a que se metiera en la cama con ella. Bien, en este punto, si te metes en la cama con un lobo desnudo, te darás cuenta de que es un poco peludo para ser tu abuela. Al menos, quiero creer que fue por el pelo...

M: Hacer chistes sobre estas cosas está mal a tantos niveles, que me los voy a ahorrar. En serio, ¿qué clase de mente perturbada se inventa estas cosas? Y pensar que cuando era pequeña era mi cuento favorito. Si es que lo tiene todo: canibalismo, pedofilia... solo le falta la necrofilia, pero para eso ya tenemos la Bella Durmiente. Terrible. 

DH: El caso es que la niña, que era tan lista, decidió que la mejor forma de escapar era decirle al lobo que necesitaba ir al baño. Y él la dejó... ¿Soy la única que piensa que ese final es muy flojo?

M: Cabe mencionar, porque ya que estamos siendo escabrosas, deberíamos serlo con todas las consecuencias, que el lobo no quería dejarla ir hasta que le dijo que lo que se le había soltado no era precisamente la vejiga... Pero eso son detalles. Yo creo que puede que sea un final flojo, pero al menos salió de allí con vida, es más de los que puede decir alguna Caperu (ya con caperuza) futura. 

DH: La siguiente versión es bastante parecida y se llama "El cuento de la abuela".  Eso sí, ahora, para completarla... hay una madre. Una que quiere lo suficientemente a su hija como para dejarla ir sola al otro lado de un bosque lleno de criaturas peligrosas con un pan y leche.

M: O sea, que la propia madre metió a su hija en la boca del lobo. Nunca mejor dicho. En esta versión la niña le vuelve a decir al lobo a dónde va, y este le pregunta: "¿Por qué camino irás, por el de las Agujas o por el de los Alfileres?" 

DH: (voz de falsete) "Por el de las agujas." (Carraspea) Todo muy peliagudo.

M: (Poniendo voz grave) "Entonces yo iré por el de los Alfileres." 

DH: Bueno, pues nada. Para él sería más difícil, porque iba descalzo, pero el caso es que volvió a llegar antes y volvió a zamparse a la abuelita... Pero como aún era un caballero, le guardó un pedacito a la niña.

M: Así es. Y una vez tomado el sandwich de abuela, el lobo le pidió a la niña que se metiera en la cama. Y la niña le pregunta: "¿Y dónde dejo el delantal?" "Tíralo al fuego, no lo necesitarás nunca más." "¿Y el vestido?" "Al fuego" ¿Y la falda" Nunca lo adivinaríais... "Que arda." Parece que en esta versión el autor quería hacer hincapié en que la niña se desnuda. No era necesario. Lo habíamos pillado. Cochino.

DH: Y también deja claro que el lobo está desnudo, porque la niña empieza a hacer preguntas... ¿Sabéis? Las preguntas son mi parte preferida del cuento. Aunque en esta versión son más afirmaciones, como "¡Qué peluda eres!" Si fuera su abuela de verdad, a lo mejor le daba una torta. (Pasa páginas del libro) "Qué uñas más largas..." Bueno, la manicura llegaría años después. "Qué hombros tan anchos..." Que podría ser porque es el protagonista de una novela romántica de serie B, pero no, es para cargar la leña. "Qué orejas tan grandes tienes..." Esa ya la conocíamos. Pero la mejor de todas es "¡Qué agujeros de la nariz tan grandes tienes!"

M: Teniendo en cuenta que la niña realmente cree que está hablando con su abuela, es un poco maleducada, ¿no? Solo le faltó añadir, si me asomo por uno de ellos podría verte hasta el cerebro. Una faltona de mucho cuidado.

DH: Y luego viene lo de la boca grande. Para comerte mejor. Y vivieron felices y... Ah, no, aún no pasaron los Grimm o Perrault por aquí, para dejarlo bonito. La niña, llegados a este punto, está... bueno, asustada. Iba a hacer un juego de palabras muy feo, porque de nuevo pide ir al baño. Y este lobo, que es más listo, le dice que no hace falta, que puede hacérselo en la cama. ...Vale, es más listo, pero un poco antihigiénico.

M: Al final accede a dejarle salir fuera, pero le ata un cordón de lana alrededor del tobillo. Pero la niña había espabilado un poco por el camino. No demasiado, pero lo suficiente como para saber que debía escapar. Así que ató el cordón a un pino y se largó. El lobo, como veía que tardaba mucho, preguntó a voz en grito por qué tardaba tanto, que si se le había soltado la tripa... Demasiada información, queridos ¿cuentistas? Demasiada información...

DH: Sí, la niña se salva. Corre a casa... desnuda... y el lobo la sigue, pero esta vez no llega a tiempo y le dan con la puerta en las narices. Siguiente versión, Perrault.

M: Perrault fue un poco más delicado a la hora de tratar el asunto. Sí, sé que por norma general el señor no andaba precisamente sobrado de delicadeza, pero teniendo en cuenta las versiones anteriores... En esta versión, la madre sigue en escena y siendo tan despreocupada como siempre. Y todo se desarrolla más o menos igual hasta que el lobo llega a casa de la abuelita.

DH: Bueno, me veo en la obligación de intervenir. Nada de agujas y alfileres esta vez. La niña simplemente coge el camino más largo y se para a recoger florecillas. Todo muy idílico. También hay que comentar que la niña lleva caperuza, y que la abuelita estaba en cama porque no se sentía bien, no porque fuera una vaga, como parecen indicar las otras historias. Al menos está mejor hilado.

M: Cierto, me olvidaba de la dichosa caperuza. Como hasta ahora lo que se quitaba parecía más importante que lo que llevaba puesto... Así pues, cuando el lobo llega a casa de la abuelita se hace pasar por la niña para que la señora le abra la puerta. Se ve que la candidez es cosa de familia porque le dice como desatrancar la puerta. Entonces, en un giro inesperado de los acontecimientos, el lobo se come a la abuela y se mete en la cama. 

DH: Así que cuando Caperu llega, el lobo responde. Piensa que es su abuelita resfriada, pobre criatura. Esta vez, lamentablemente, el lobo ya ha perdido las formas y no hay canibalismo, así que la historia pierde un punto, aunque gana dos cuando el lobo le pide que vaya a acostarse con él. Ahora entiendo todos los shippeos que hay por la red. ¡Lo están pidiendo a gritos!

M: En esta versión aparecen además las afirmaciones tal y como las conocemos. La niña le habla del tamaño de sus piernas, sus brazos, sus orejas, sus ojos y su boca. Y la abuela parece tener una respuesta satisfactoria para todo... Sobre todo para lo último.

DH: Sí, al lobo está claro que le gustaba comer. Maduritas, jovencitas... El tío no le hacía ascos a nada.

M: Sí, queridos nueceros. La boca grande era para comerla mejor. No como los lobos de hoy en día que tienen la boca grande para fardar más. En este caso, y para aclararnos que debemos pensar mal todo lo que podamos y más, Perrault añade una moraleja al final:

"Vemos aquí que los niños -y sobre todo las niñas bonitas, elegantes y graciosas- proceden mal al escuchar cualquiera, y que no es nada extraño que el lobo se coma a tantos. Digo el lobo, pero no todos los lobos son de la misma calaña. Los hay de modales dulces, que no hacen ruido ni parecen feroces o malvados y que, mansos, complacientes y suaves, siguen a las tiernas doncellas hasta las casas y las callejuelas. ¡Y ay de quien no sabe que estos melosos lobos son, entre todos los lobos, los más peligrosos!"

Es decir: Los hombres son todos unos cerdos. Y los melosos son los peores. No lo digo yo, nueceros, lo dice Perrault.

DH: Una gran moraleja, aunque debería incluir que las abuelitas también deberían asegurarse de que son sus nietas las que llaman a la puerta. 

M: Sí, porque bromas aparte, es un buen consejo en los tiempos que corren. No os fieis de nadie queridas nueceras. Hay mucho lobo disfrazado de cordero...

DH: Hoy en día, los cuentos han cambiado y, como ya sabéis, este se ha vuelto más feliz, como todo.

M: Así es. En la versión de los hermanos Grimm hay bastantes cambios. Por ejemplo. el lobo le pregunta que lleva en la cesta cuando se encuentran en el bosque. Más le hubiera valido comerse el queso y dejar a la niña y a la abuela en paz.

DH: A mí, antes que eso, me hace gracia la actitud de la madre, que le dice a Caperu: "no vayas a caerte y se quiebre la botella y no quede nada para tu abuelita". Nada de "ten cuidado, no te vayas a hacer daño" o "cuidate de los desconocidos". Hay que jorobarse. Ya podía ser vino francés.

M: Es que a mí lo que diga la madre... Creo que ya habíamos establecido que el instinto maternal no es precisamente su fuerte. En esta versión, Caperucita vuelve a distraerse recogiendo flores y mirando pajaritos. Pero cuando el lobo llega a casa de la abuela y se la come, esta vez tiene la decencia de travestirse.

DH: Con gorrito y todo. Y se esconde tras las cortinas de la cama. En el fondo es un lobito muy majo. Aunque a mí siempre me contaron la versión en la que la abuela se mete en el armario. Creo que está más edulcorada y es más sana para no darle pesadillas a los niños.

M: A mi me contaban la versión de los hermanos Grimm. Con reunión familiar en la barriga incluida. Porque sí, una vez Caperucita llega, aunque no se mete en la cama y tiene un mal presentimiento, eso no evita que una vez dichas las afirmaciones de rigor sobre tamaños desproporcionados (insinuación sexual no pretendida), el lobo se la coma.

DH: Y cuando está bien lleno, se echa la siesta. Y además, roncaba. Tanto, de hecho, que un cazador pasaba por allí y lo escuchó. Y como el allanamiento de morada nunca está castigado en los cuentos (mirad sino a Ricitos de Oro), entró como Pedro por su casa y le sacó al lobo a la ancianita y a su nieta con una cesárea en toda regla.

M: Pero no contentos con rajar al lobo, y como los humanos a veces son mucho más sádicos que los animales, le llenaron el vientre de piedras y le cosieron la abertura. Y el lobo no se enteró de nada porque el cazador era cirujano en sus ratos libres y sabía lo que se hacía.

DH: Y el lobo lleno de piedras muere cuando echa a andar, porque el esfuerzo es demasiado. Yo también he oído la versión en la que le entra sed y se cae al agua con el peso. Sea como sea, el lobo acababa mal.

M: Y ahora, como siempre, hablemos de las versiones modernas del cuento. Tenemos, por ejemplo, la  película de 2011, Caperucita Roja ¿A quién tienes miedo? protagonizada por Amanda Seyfried. Yo, personalmente, a los guionistas.

DH: No la he visto. Me han dicho que es como ver Crepúsculo, solo que nadie brilla. ¿Es cierto?

M: Ni idea. Yo tampoco la he visto. Me daba mucha pereza... Pero sé que existe (?) Otra versión sería la Once Upon A Time, que me gustó bastante.

DH: Aunque es un poco predecible, desde que empieza el capítulo se ve venir el final, pero es otra forma de lectura. Si habéis visto el capítulo de Red, tendréis que reconocer que nos ofrecen una metáfora interesante. Si no lo habéis hecho... ¡Vamos, id!

M: También está la de los Grimm, precisamente en el piloto de la serie, y que introduce al personaje de Monroe.

DH: A mí ese capítulo me gustó. Le daban un giro interesante. Y en vez de caperuzas, que no se estilan ya, llevaban sudaderas. También sale Caperu en numerosas películas animadas o digitalizadas, pero no vamos a dar ejemplos porque nos hemos dado cuenta de lo larga que es esta entrada.

M: Exacto... Aunque en una sale una cabra cantarina que merece ser mentada. En fin, esto sería todo por hoy. Pero primero, una reflexión sobre este cuento. Me parece que es ua advertecia en toda regla. Una que aún se puede aplicar al mundo moderno y que invita a no ser confiado. 

DH: Así que recordad mejor las versiones anteriores, no la que se salva metiendo al cazador por en medio, por muy bonito que sea el triángulo amoroso Lobo-Caperu-Cazador.

M: Sin más, nos despedimos, queridos. Pero antes, os dejo aquí las preguntas de la entrada: ¿Que os parece el cuento? ¿Y la moraleja que se esconde tras él? ¿Creéis que la Caperuza era de color rojo sangre o de color burdeos? Nos vemos en la próxima actualización.






P.D.: 
DH: Siempre me he preguntado si el lobo de los tres cerditos era el mismo que el de Caperucita. Por no hablar del de los cabritillos.
M: No lo creo. El lobo de las primeras versiones se hubiera hecho chuletas de cerdo y cordero sin dudarlo ni un segundo. Y no habría maquillado sus patas o soplado. Habría tirado la puerta a cabezazos.
DH: Quizá en la primera versión los cerditos no sobrevivían. Investigaremos sobre ello y os mantendremos informados, nueceros. Au revoir!

12 de junio de 2013

Deus Ex Machina 2.0 - Mara Oliver

Día 312. Miércoles, 12 de junio.

RECORD ON: 12.07.23 Cuartel general nuecero.

(Aparecen Morrigan y Dark Heart en el escenario mientras suena de fondo Strawberry Fields Forever. La primera lleva el pelo corto y de color violeta, y la segunda abraza a un zorro cibernético.)

DH: ¡¡Hola, nueceros mecánicos!! ¿Nos echabais mucho de menos? (se escuchan grillos cuando calla) ¡No, por favor, todos a la vez no!

M: ¡Contened vuestro entusiasmo! Estáis haciendo que me emocione. Vosotros no lo veis, pero por dentro estoy de llorando de júbilo.

DH: Bueno, pues entre vuestras ovaciones... ¡Hemos vuelto! Desaparecimos debido al estrés de los exámenes, pero el verano se presenta ya brillante ante nosotras (Suena un trueno en la distancia) y prometemos actualizar un poquito más. Y como muestra de buena voluntad... Morrigan ha cambiado el diseño del blog.

M: Lo sé. Es rarísimo que a mí se me dé por cambiar el blog... Solo lo he hecho... Cinco veces en treinta y seis entradas. Más los especiales de Halloween y Navidad... 

DH: Ya sabéis, contad hasta siete y tendréis otro nuevo diseño. Así seguro que no os aburrís de ver siempre lo mismo. Aunque probablemente estéis cansados de ver las mismas reseñas cada vez que os pasáis por aquí... ¡y por eso os traemos una nueva, hoy también!

M: Estamos de un laborioso que asusta. Y ya sabéis cual es mi lema...

DH: Un Lannister siempre paga sus deudas.

M: ¡Cómo te atreves! ¡Yo soy más Stark que Robert Downey Jr.! Aunque por Jaime me pasaba al lado oscuro de la fuerza... ¡No! No debo caer en la tentación. Stark FTW.

DH: Vaaale... En realidad su lema es "Hazlo. O no lo hagas. Pero no lo intentes." Muy... positivo.

M: Sí, pero no me refería a ese. Me refería al de: Cuando tengas ganas de trabajar, túmbate hasta que se te pasen. Pero lo cierto es que el de Yoda es mucho más adecuado para la reseña de hoy. No solo porque un personaje del libro lo dice, sino porque Mara Oliver no intentó escribir una historia. Lo hizo. Y cómo, señores. Si tuviera un sombrero, me lo quitaría ahora mismo. 

DH: Lo sentimos si esperabais sangre después de tanto tiempo. A la siguiente reseña será. Pero, ¡no os vayáis! Tenemos comentarios jugosillos que hacer, aun así. Por lo tanto, y sin más dilación... ¡Ficha técnica, yo te invoco!

Deus Ex Machina 2.0

Tomo único
Mara Oliver | Blog | Amazon | Goodreads
2012 | ISBN: 9781477626030 | 400 págs.

"Robarles muertes al Destino es como quitarle cartas a un castillo de naipes en un día de viento... Cuidado con las mariposas, sus alas despiertan huracanes."
La única superviviente del Instituto Salix Alba revivirá la masacre, regresando al infierno en misión de rescate. Para reescribir el pasado, tendrá que convertir su cerebro en un ordenador, su cuerpo en una máquina y su corazón en un eco que no interfiera en el destino de los muertos... pero en un mundo lleno de hologramas, donde nada es lo que parece ser, un latido de más o un solo paso en falso pueden hacer que todo cambie, demasiado.
3, 2, 1.
Iniciando fase Deux Ex Machina.

O P I N I Ó N  P E R S O N A L

M: Empecemos, como siempre, por nuestra pequeña sinopsis particular. Deus Ex Machina 2.0 es una historia de ciencia ficción. Su protagonista de llama Ana María, Anám para los amigos y es un kairós.

DH: Un kairós es un androide super molón al que puedes trasplantar tu cerebro, básicamente. Yo quiero uno. Es como Terminator pero puedes tener el aspecto que quieras, con las ventajas que ya supondréis: fuerza inhumana, destreza para todo, conocimientos en tu disco duro y juventud eterna... O eterna hasta que el kairós deja de funcionar, claro.

M: Una vez convertida en kairós, Anám viaja al pasado, al primer día de curso, dispuesta a salvar a sus amigos de la que más tarde se conocerá como la masacre del Salix Alba. 

DH: En una especie de 2001: Odisea en el espacio, el sistema informático que controla el colegio, se vuelve loco y trata de matar a los alumnos y a los profesores. Y todos tendrán que intentar sobrevivir... Si pueden.

M: Y hasta aquí podemos leer. Si queréis saber si Anám lo consigue, tendréis que leeros el libro.

DH: Un libro que nos ha enganchado, sorprendentemente, y nos ha dejado un buen sabor en la boca. Me encanta que pase cuando uno menos se lo espera, la verdad.

M: Enganchado es quedarse corto. Este libro ha hecho que me quede despierta hasta las cuatro de la mañana en época de exámenes. Mara ha desbloqueado algún tipo de logro consiguiendo semejante cosa.

DH: ¡Minipunto para ella! Yo le iba contando la historia a mi madre a medida que lo leía... Y me escondía cuando se me escapaba alguna lagrimilla. Pero estaréis pensando que aún no hemos dicho mucho acerca de la historia o los personajes.

M: Cierto. Hablemos de los personajes. Empecemos con Anám, la protagonista.

DH: ¿Con cuál de ellas? Porque claro, hay que tener en cuenta que son dos: la kairós y la humana. De la segunda no tenemos más que algunos flashbacks, así que la que importa es la androide. Una androide muy humana, pero que no olvida lo que es... lo cual se agradece. Lo de las crisis de identidad constantes podría haber sido un problema que, al menos a mí, me aburriría

M: Así es. Anám nos ofrece ese tipo de drama en su justa medida y eso, entre otras cosas, la convierte en la primera protagonista femenina de una novela juvenil que no he odiado en mucho tiempo. Que me cae bien, vamos.

DH: Es que es la primera en bastante tiempo que no tiene complejo de Mary Sue. Aunque algunos puntos, hay que decirlo, sí que los cumple. Pero al menos no se olvida de sus amigas por los chicos, que es más de lo que muchas pueden decir. Aunque el no-debo-acercarme-a-mi-amor-pero-tengo-que-salvarlo-sea-como-sea a veces es un poco... bueno, novela juvenil.

M: Pero se le disculpa porque es muy maja. Ahora fangirleemos un rato. Digo... cambiemos de personaje. Hablemos de otro. Así, por decir uno, y sin dejarme llevar por mis tendencias obsesivas o los dictados de mis hormonas, hablemos de Axel.

DH: *Deja escapar un gritito y saca su poster de Axel a tamaño real* Al principio no sabíamos qué opinar. Pensábamos en él como el chuliplaya de turno a quien romperle una silla encima.

M: Y ahora pensamos en romper otras cosas pero debajo... Perdón. Pero es que el chico cuenta cuentos, y canturrea canciones de los Beatles, y es divertido... y... Lo siento. Este comportamiento es muy injusto. Tenemos lectores masculinos que seguro no aprecian el sonido de nuestras hormonas corriendo desbocadas por el post como si no hubiera mañana...

DH: En realidad se estarán riendo de cómo babeamos. Así que pasamos al otro protagonista masculino, Manu. Manuel. Y... lo cierto es que no podemos decir gran cosa. Nos ha dejado bastante indiferentes, en comparación con Axel que, en mi humilde opinión, lo eclipsa completamente, incluso cuando Ánam intenta llevarlo todo el tiempo a un primer plano. No lo consigue.

M: Lo siento, Manu. No eres tú, somos nosotras. Y Axel... Axel tiene su parte de culpa, por ser demasiado adorable. Entre otras cosas menos decorosas. Y sí, es un poco bocazas y a veces dan ganas de estrangularle... Pero bueno, todos tenemos nuestros defectos. 

DH: Yo juraría que ese personaje se le fue a Mara de las manos. Esas cosas se notan. Y en cuanto al triángulo amoroso... Yo tengo claro a quién elegiría, pero para gustos colores. No se hace cansino, como en otras novelas, pero  sí que creo que en determinados puntos se queda un poco estancado. Que juegan al que-sí-que-no durante demasiado tiempo, vaya.

M: Pero no os preocupéis, en general está muy bien llevado. Soy muy poco fan de los triángulos amorosos, pero este no me ha disgustado porque no está todo cantado desde la primera página. Hablemos ahora de las amigas. ¿Habéis oído alguna vez eso de que cuando el amor entra por la puerta, la amistad se va por la ventana? Puede que no, porque básicamente he modificado el dicho a mi antojo. El caso es, que en esta historia no se cumple... A ver, no es que en todas las novelas juveniles pase... en algunas, las protagonistas ni siquiera tienen amigas. Sí, Bella, estoy hablando de ti, hacía demasiado tiempo que no salías en el blog. El caso es que Anám no se olvida de sus camaradas: Mónica (Meme) y Laura (la Vargas.)

DH: Nos gustan porque son bastante opuestas, pero ahí está Ánam para hacer de balanza. La Vargas es la empollona, retraída y muy tímida. Meme, por el otro lado, es muy extrovertida... y con una larga lista de conquistas, al parecer. Por tener, hasta tiene un barómetro especial para medir el nivel de sexydad.

M: ¡Premio al palabro del año! Aunque si eso mejor con i latina, para que no parezca que alabas al padre de nadie. A mi me encanta Meme. Yo también tengo una escala para medir la folla... 

DH: Follas. Así es como se dice 'hojas' en gallego. Me alegro de que promuevas el aprendizaje de nuevas lenguas y estés tan interesada por el tamaño de los folios, Morrigan. 

M: (Alza una ceja) Sí... Lenguas... Como iba diciendo, Meme es genial. Es tan... directa. Luego están David y Carlos. A mi, personalmente, me dejaron un poco indiferente.

DH: Necesarios, pero no imprescindibles. Parte del fondo de la obra, sin duda, como los profesores, aunque ninguno me inspira mucho... Bueno, tuve un profesor que también se llamaba Figueroa, así que no pude evitar hacer la comparación.

M: Aparte de los personajes, una de las cosas que más me ha llamado la atención del libro es cómo está estructurado. En lugar de capítulos, Mara ha dividido la historia por las grabaciones que hace Anám, así que todas las secuencias se inician con un "Record on" y se finalizan con un "Desconexión". Sí, ya sé que eso en sí no aporta gran cosa al contenido, pero me ha parecido un detalle muy original.

DH: Eso y los detalles tecnológicos sirven para que el lector se meta en el universo que Mara ha creado. Un universo futurista, pero al mismo tiempo muy cercano. 

M: En cuanto al argumento, uno de los puntos positivos son los numerosos giros argumentales. No solo sorprenden, sino que además ayudan a mantener el suspense, te hacen pasar las páginas casi con miedo, porque en cualquier momento cualquier cosa puede pasar... O cualquiera puede morir. Y como soy una sádica sin remedio, eso me encanta. 

DH: Es cierto. Además, en el fondo ya sabes qué va a pasar, porque después de todo te dicen al principio que la masacre tiene que pasar sí o sí... pero no sabes ni cómo ni cuando.

M: Y también están las pinceladas macabras que Anám va soltando de vez en cuando, que esbozan ligeramente su sangriento pasado, que aún no ha sucedido. Sin embargo, es un arma de doble filo porque si bien mantienen al lector en vilo, deseando saber que va a suceder a continuación y si el guion se va a mantener, también hacen que se note una bajada en el ritmo de la narración hacia la mitad de la novela. 

DH: Más cosas interesantes: los temas. Mara plantea un tema muy controvertido en un mundo como el nuestro, en el que la tecnología tiene un papel indispensable en nuestras vidas. La pregunta es: ¿cuál es el límite? ¿Hasta qué punto podemos llegar? Y sobre todo, ¿cuándo dejamos de ser humanos, al convertirnos en máquinas?

M: Sin duda, es una historia que te hace pensar. Y además está llena de referencias a la cultura popular. Menciona cuentos, música, escritores... Y lo hace sin que quede forzado. Algo que también consigue con las conversaciones entre los personajes, que parecen totalmente espontáneas y naturales.

DH: Yo me creo a los personajes. No son espejismos del escritor intentando hablar como adolescentes. Son adolescentes sin escritor.

M: En resumen, el efecto de inmersión es absoluto. Y no solo cuenta con él, sino que también tiene el factor de la originalidad. Mientras leía Deus Ex Machina 2.0, me di cuenta de que por primera vez en mucho tiempo no estaba comparando el libro con ningún otro. Era como si estuviera leyendo algo totalmente nuevo y, lo cierto es, que me gustó mucho esa sensación. Aunque tal vez fuera porque no acostumbro a leer ciencia ficción. 

DH: Bueno... como he dicho, a mí sí que me recordó a 2001: Odisea en el Espacio

M: Nos gustaría decir muchas más cosas, pero os spoileo... spoilereai... os destriparíamos el libro. Y no queremos eso. Queremos que os lo leáis porque nos ha gustado mucho.

DH: Así es. Y eso ya vale por un minipunto. Pero además, nos ha sorprendido gratamente. La literatura juvenil, normalmente, nos deja con un palmo de narices, pero esta vez estamos satisfechas con lo que hemos devorado. Un aplauso para ti, Mara.

M: Si os interesa (y espero que así sea o la ira de mi recién descubierta fangirl interior caerá sobre vosotros) esta es la página oficial del libro. En ella que podréis leeros el primer capítulo.

DH: Y este es el blog de la autora, Mara Oliver. Por si queréis conocerla un poco más. 

M: Y ahora, para finalizar, aquí os dejo las preguntas de la entrada: ¿Os lo habéis leído? ¿Os llama la atención? Con respecto al tema de la tecnología, ¿dónde creéis que está el límite? Y por último, pero no por ello menos importante: ¿Qué os da más miedo: las Morrigan y Dark Heart destructivas o las Morrigan y Dark Heart fangirls? 

V E R E D I C T O

8.75/10

Estábamos enfadadas con la literatura juvenil. Un día incluso nos pegamos. Gracias a Mara Oliver nos hemos reconciliado con ella.






DH: Morrigan, ¿tú sabes de qué beben el zumo los robots?
M: ¿De aceite de oliva? 
DH: De naranjas... mecánicas (Se va haciendo el moonwalk.)
DESCONEXIÓN.